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¿Qué causa la sordera? Causas, tipos y tratamiento

La sordera es una disminución o pérdida total de la capacidad auditiva que puede afectar a uno o ambos oídos. Este se trata de un problema de salud que impacta significativamente la calidad de vida de las personas, dificultando la comunicación y las actividades diarias. Sus causas son variadas, al igual que sus tipos y niveles de gravedad.



Causas de la sordera

La pérdida auditiva puede deberse a múltiples factores, que incluyen causas congénitas (presentes desde el nacimiento) y adquiridas (que aparecen a lo largo de la vida). Las causas más frecuentes son:


  • Causas congénitas:
  • Factores genéticos hereditarios.
  • Infecciones durante el embarazo, como rubéola o toxoplasmosis.
  • Malformaciones en el oído o en las estructuras auditivas.


  • Causas adquiridas:
  • Exposición prolongada a ruidos intensos (daño por ruido).
  • Envejecimiento natural (presbiacusia).
  • Infecciones del oído medio o interno, como otitis crónica.
  • Traumatismos en la cabeza o en el oído.
  • Obstrucciones por cerumen o cuerpos extraños en el canal auditivo.
  • Enfermedades como la otosclerosis, meningitis o tumores.
  • Uso prolongado de ciertos medicamentos ototóxicos (que dañan el oído).



Tipos de sordera y su localización

La sordera se clasifica según la parte del sistema auditivo afectada:


  • Sordera conductiva:
  • Se produce cuando hay un problema en el oído externo o medio que impide la correcta transmisión del sonido hacia el oído interno.
  • Causas más comunes: acumulación de cerumen, infecciones, perforación del tímpano o malformaciones en los huesecillos del oído medio.


  • Sordera neurosensorial:
  • Se origina por un daño en el oído interno (cóclea) o en el nervio auditivo, que transmite el sonido al cerebro.
  • Causas más comunes: envejecimiento, exposición a ruidos fuertes, enfermedades o medicamentos tóxicos.


  • Sordera mixta:
  • Es una combinación de sordera conductiva y neurosensorial, con afectación tanto en el oído medio como en el oído interno.


  • Sordera central:
  • Se produce por daños en las áreas del cerebro responsables de procesar la información auditiva.
  • Causas más comunes: accidentes cerebrovasculares o traumatismos craneales.



Signos y síntomas de la sordera

La sordera puede aparecer de forma súbita o progresiva. Algunos signos y síntomas frecuentes incluyen:


  • Dificultad para escuchar conversaciones, especialmente en ambientes ruidosos.
  • Necesidad de subir el volumen de la televisión o dispositivos de audio.
  • Sensación de taponamiento en uno o ambos oídos.
  • Pedir que se repitan frases o palabras con frecuencia.
  • Problemas para entender palabras cuando se habla en grupo.
  • Zumbidos o ruidos en los oídos (acúfenos).
  • En niños, retraso en el desarrollo del habla y lenguaje.



Diagnóstico de la sordera

Para diagnosticar la sordera, el especialista en otorrinolaringología (otorrino) realiza una evaluación clínica completa que incluye:


  • Historia clínica y exploración física: evaluación de los síntomas y revisión del oído.


  • Pruebas auditivas:
  • Audiometría tonal para medir el nivel de pérdida auditiva.
  • Impedanciometría para analizar el funcionamiento del oído medio.


  • Estudios de imagen: como resonancias magnéticas o tomografías en casos de sospecha de daños en estructuras profundas del oído o nervio auditivo.



Tratamientos para la sordera

El tratamiento dependerá del tipo, la causa y el grado de sordera. Entre las opciones más comunes se encuentran:


  • Tratamiento médico o quirúrgico:
  • Infecciones o acumulación de cerumen: se tratan con antibióticos, antiinflamatorios o extracción de cerumen.
  • Problemas estructurales: pueden requerir cirugías, como la colocación de tubos de ventilación en casos de otitis crónica o la reparación de perforaciones timpánicas.
  • Otosclerosis: puede corregirse mediante una cirugía conocida como estapedectomía.


  • Dispositivos auditivos:
  • Audífonos: dispositivos externos que amplifican el sonido y mejoran la audición en casos de sordera leve o moderada.
  • Implantes cocleares: indicados para sorderas neurosensoriales severas o profundas. Se trata de un dispositivo que estimula directamente el nervio auditivo para transmitir sonidos al cerebro.


  • Rehabilitación auditiva:
  • Programas de entrenamiento auditivo que ayudan a las personas a adaptarse a los audífonos o implantes y mejorar su capacidad de comprensión.


  • Medidas preventivas:
  • Evitar la exposición prolongada a ruidos intensos mediante protectores auditivos.
  • Realizar revisiones auditivas periódicas, especialmente en personas mayores o con factores de riesgo.


A modo de conclusión, se puede decir que la sordera es un problema común que, si bien puede ser limitante, cuenta con múltiples opciones de diagnóstico y tratamiento que permiten a los pacientes recuperar, en gran medida, su capacidad auditiva y mejorar su calidad de vida. La prevención y el diagnóstico temprano son fundamentales para evitar que la pérdida auditiva avance. Ante cualquier signo de dificultad para oír, es recomendable consultar a un especialista en otorrinolaringología para una evaluación adecuada.