Melasma: por qué aparece y cómo tratarlo
El melasma es una hiperpigmentación crónica de la piel que se manifiesta en forma de manchas marrones irregulares, generalmente en la cara: frente, mejillas, labio superior o mentón. No es peligroso, pero sí muy frecuente, especialmente en mujeres, y puede afectar notablemente a la autoestima y calidad de vida de quien lo padece.
Desde el punto de vista dermatológico, no hablamos simplemente de una “mancha solar”. El melasma es una respuesta inadecuada o exagerada de la piel a la luz, tanto a la radiación ultravioleta como a la luz visible. Esta reacción anómala provoca un acúmulo anormal de melanina, el pigmento que da color a la piel, que se deposita de forma irregular en determinadas zonas del rostro.
No es una alteración superficial ni pasajera. En muchos casos está implicada la unión dermoepidérmica, lo que explica su carácter recidivante y la necesidad de un abordaje terapéutico constante y bien dirigido.