Rinitis alérgica: alérgenos comunes y tratamiento

Escrito por: Dr. Ángel Ferrer Torres
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Editado por: Top Doctors®

La rinitis alérgica se manifiesta en forma de mucosidad o goteo nasal, estornudos, congestión y picor nasal. Los alérgenos más comunes son los ácaros del polvo, animales domésticos, pólenes u hongos. Existen diversos tratamientos, que variarán en función de la gravedad del caso. No obstante, un tratamiento adecuado a tiempo puede evitar posibles casos de asma.

Rinitis alérgica: qué es
La rinitis alérgica es una inflamación de la mucosa nasal y se manifiesta con síntomas como mucosidad nasal, estornudos, congestión nasal o picor nasal. Estos síntomas se presentan generalmente durante dos o más días seguidos y persisten más de una hora.

En la rinitis alérgica la reacción suele ser inmediata cuando se expone a un alérgeno que causa alergia en el paciente.
 
Diferencia entre rinitis alérgica y catarro común
En la rinitis alérgica la mucosidad nasal es transparente, sale de forma continuada, como un goteo, varia a lo largo del día y dura más tiempo. El catarro, que es una infección, se acompaña de fiebre o febrícula, los síntomas persisten durante todo el día, suele durar una semana y la mucosidad es más espesa y de color.


Causas comunes de rinitis alérgica: alérgenos
Los alérgenos más frecuentes que intervienen en la rinitis alérgica y el asma son:
- los ácaros del polvo y animales domésticos (alérgenos de interior) 
- los pólenes y hongos (alérgenos de exterior) 
- los alérgenos laborales. Surge como respuesta a un alérgeno que se transporta por el aire y que está presente en el lugar de trabajo. Las causas más comunes son animales de laboratorio, maderas, látex, enzimas, harinas, ácaros y sustancias químicas.

Otras causas de rinitis alérgica
La causa de rinitis más habitual es la rinitis infecciosa, también conocida como rinosinusitis, que es una inflamación que afecta a la mucosa nasal y a los senos paranasales. Esta rinitis puede ser vírica o bacteriana, y según la duración de los síntomas, aguda o crónica.
Otras causas de rinitis: 
- relacionada con el trabajo, que puede deberse a una reacción alérgica o a un factor irritante
- la rinitis inducida por fármacos, por efecto de los antiinflamatorios no esteroideos (AINE)
- rinitis hormonales 
- rinitis inducidas por alimentos 
- rinitis por cambios de temperatura bruscos 
- el humo del tabaco 
- la humedad 
- los olores fuertes, que conocemos como rinitis vasomotora
La rinitis medicamentosa, por otra parte, es la obstrucción nasal de rebote que presentan los pacientes que utilizan descongestionantes nasales de forma crónica. En estos casos es necesario retirar el medicamento responsable y aplicar otros fármacos para tratar la rinitis.

Influencia de la contaminación en la rinitis
Los efectos agudos de la contaminación exterior en la rinitis alérgica son el aumento de los síntomas o de consultas por rinitis alérgica los días de mayor polución. La contaminación de los vehículos a motor favorece, por otra parte, el desarrollo de rinitis polínica.
Igualmente, la contaminación es una causa importante de los síntomas nasales en las personas no alérgicas.

Diagnóstico de la rinitis alérgica
El diagnóstico de la rinitis alérgica por parte de un Alergólogo se basa en la concordancia entre una historia clínica de los síntomas alérgicos y las pruebas diagnósticas mediante pruebas alérgicas cutáneas para inhalantes como ácaros, pólenes, hongos y animales. El hallazgo de pruebas positivas sin una clínica asociada no tiene ninguna utilidad, ya que muchas personas sin síntomas pueden presentar algún resultado positivo.
Cuando exista duda de si el resultado de la prueba cutánea es responsable de la rinitis alérgica se puede realizar una prueba de provocación nasal o conjuntival, que consisten en la aplicación del alérgeno sospechoso en la nariz o el ojo, con el objetivo de reproducir los síntomas referidos por el paciente.

Tratamiento para la rinoconjuntivitis alérgica
El tratamiento farmacológico de la rinoconjuntivitis alérgica se debe adaptar a los síntomas del paciente y a la gravedad de estos.

Los antihistamínicos son un tratamiento sintomático (para reducir el picor y mucosidad líquida) pero no se considera que curen la enfermedad. Por ello, parece lógico tomarlos a demanda en función de los síntomas alérgicos.

También podemos utilizar los corticoides tópicos inhalados, que  están indicados tanto en la rinitis alérgica como en la sinusitis y en la poliposis nasal. Se consideran como los fármacos más eficaces para el tratamiento de la rinitis. Resultan eficaces para reducir la congestión nasal, pero también en la disminución del prurito (picor) nasal, los estornudos y la rinorrea (secreciones). Aunque sus efectos se detectan a las pocas horas, su efecto óptimo se consigue al cabo de varios días o semanas consecutivos.

Existen otros tratamientos como descongestivos nasales, con los que hay que tener cuidado porque pueden producir rinitis medicamentosa. Y otros tratamientos menos potentes para la rinitis incluyen tratamientos locales en spray como antihistamínicos locales, anticolinérgicos, cromonas o antileucotrienos orales. 

Además de la medicación para controlar los síntomas, se dispone de las vacunas con alérgenos (inmunoterapia) que, en la actualidad, es el único tratamiento específico para tratar la causa responsable de la alergia y alterar la evolución natural de las enfermedades alérgicas.

Relación entre la rinitis alérgica y el asma
La nariz es un órgano con varias funciones. La principal, probablemente, sea el acondicionamiento del aire inspirado, calentarlo y  humedecerlo, y la alteración de esta función se relaciona con la presencia o gravedad del asma.
En los pacientes con rinitis alérgica se ha comprobado aumento de la inflamación bronquial, al aplicar la sustancia que produce alergia en la nariz. 
Diversos trabajos han demostrado la mejoría clínica y de la inflamación que ocurre en los bronquios tras el tratamiento de la rinitis con corticoides, antileucotrienos y antihistamínicos.
Si dejamos sin tratamiento a los pacientes con rinitis alérgica tienen más posibilidades de desarrollar asma. Y, al contrario, los pacientes con rinitis alérgicas que se tratan con vacunas para su alergia, no suelen desarrollar asma. 

Por Dr. Ángel Ferrer Torres
Alergología

El doctor Ángel Ferrer Torres es un destacado especialista en alergología de Alicante. Dispone de una dilatada experiencia profesional que se inició en 1988 y, desde entonces, ha desarrollado varias actividades como médico en el sector público y privado, además de llevar a cabo o colaborar en varias investigaciones en el campo de la alergología. Actualmente coordina la Unidad de Alergología e Inmunología Clínica del Hospital Vithas Medimar de Alicante.

Además, en su trayectoria profesional desarrolla una importante labor investigadora, sobre todo en Alergias a Alimentos, Asma y Medicamentos, como autor de numerosas publicaciones científicas e investigador de diversos ensayos clínicos de Alergia y Asma.

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