La actividad muscular durante la carrera

Escrito por: Ángel de la Rubia
Publicado:
Editado por: Yoel Domínguez Boan

Una persona que corre asiduamente se diferencia del individuo sedentario al presentar una ristra de cualidades que lo definen, como alguna de las siguientes:
 

  • Más capacidad cardiorespiratoria
     
  • Menor nivel de fatiga ante determinadas cargas de trabajo
     
  • Menor porcentaje de lípidos en la sangre
     
  • Mejor oxigenación sanguínea
     
  • Adaptación más sencilla ante los cambios climáticos
     
  • Mejor respuesta frente a estímulos externos y situaciones de estrés
     
  • Más fortaleza ante enfermedades
     
  • Mayor fortaleza ósea
     
  • Aumento de la capacidad muscular

 

 

El DNI muscular

Desde el momento en el que se produce la concepción, cada persona está condicionada a tener unas cualidades físicas determinadas, como puede ser la estatura, el desarrollo hormonal, el color de la piel, de los ojos, del pelo, así como una calidad muscular específica.
 

Los músculos se componen por fibras lentas (fibras de tipo I) y fibras rápidas (de tipo II). Todos los músculos que forman el aparato locomotor están formados por una mezcla de ambos tipos de fibra, aunque en función del porcentaje de unas y otras, la persona estará mejor adaptada de cara a las actividades de fuerza, resistencia, velocidad o fondo.
 

Un fondista tiene en torno a un 75% de fibras lentas y un 25% de rápidas, y en el caso de un velocista se invierten los porcentajes, mientras que en el caso de una persona sedentaria pueden dividirse al 50%.
 

No obstante, no sólo la genética es la responsable de estos porcentajes, ya que el cuerpo y los músculos que lo componen, se pueden moldear también con determinados planes de entrenamiento.

 

 

La función muscular

Como tal, el músculo tiene dos funciones básicas:
 

  • Regular la postura: se hace mediante el tono muscular, manteniendo un estado de semiconcentración variable en cada músculo y sin el cual las personas se caerían al suelo. De hecho, hasta cuando dormimos, mantenemos cierto tono muscular.
     
  • Función dinámica: hacer cualquier movimiento o gesto voluntario precisa la participación del sistema nervioso central, regulando cada músculo que interviene directamente en cada gesto con tres objetivos:
     
    • Coordinación muscular
       
    • Modificar el segmento anatómico, en función de las cargas y el entorno
       
    • Controlar el centro de gravedad y del equilibrio
       

Los músculos son los responsables de mover el aparato locomotor, y no hay ningún deporte que no determine un trabajo muscular específico.
 

El predominio de los corredores africanos en las maratones no es casual, ya que su fisionomía muestra una adaptación de su físico para hacer muchos kilómetros, sin grasa y con el menor peso posible, con músculos largos y finos.

 

Los músculos son los responsables de ejecutar los movimientos del aparato locomotor
 

 

El papel de los músculos durante la carrera

En el movimiento, cada músculo desempeña un papel y suelen agruparse por grupos musculares con una misma función y los que tienen función contraria, Agonistas y Antagonistas. Por ejemplo el cuádriceps, que junta al crural, al recto anterior, vasto interno y externo; tienen la misma función, siendo flexores del muslo, tendrían su antagonista en los músculos posteriores del muslo, semitendinoso, semimembranoso y bíceps femoral. Para que se produzca el movimiento, se debe activar un músculo o grupo muscular y relajarse los antagonistas.

 

  • El glúteo mayor: se contrae justo en el momento antes de apoyar el pie en el suelo y al principio del contacto de este su función es extender y aducir el muslo.

     
  • Tensor de la fascia lata: se contrae antes del contacto del pie y en la fase final de propulsión e inicio del levantamiento del pie sobre el suelo. Función de abducción y ofrece estabilidad a la rodilla.

     
  • Psoas – Ilíaco: el momento álgido de actividad está en el final de la fase de apoyo y en el inicio del despegue del pie. Flexiona la pelvis y el muslo enérgicamente.

     
  • Sartorio: está activo en la fase aérea o de balance del pie en el aire, en el momento en el que los dedos se despegan del suelo. Único músculo del miembro inferior que atraviesa las articulaciones de la cadera y rodilla.

     
  • Aductores: tienen un pico de actividad en el despegue de los dedos y justo antes de que contacte el pie con el suelo.

     
  • Isquiotibiales: su pico de actividad se encuentra en el momento en el que se apoya el pie y en momento propulsivo del antepié, siendo colaboradores de los gemelos. Potentes flexores de rodilla y extensores moderados de la cadera.

     
  • Cuádriceps: se pone en estado de pretensión antes del apoyo y tiene su punto de actividad más alto en el inicio del apoyo del pie, frenando la aceleración de la rodilla hacia delante.

     
  • Poplíteo: actúa en el apoyo y propulsión del pie y  evita que el fémur se desplace sobre la tibia.

 

  • Tibial anterior: actúa cuando el talón toca el suelo y para despegar y elevar el antepié.

 

  • Tibial posterior: su actividad se produce en la fase de apoyo completo del pie. Desacelerador de la pronación del pie.

     
  • Gemelos y sóleo: su actividad más alta tiene lugar en el momento de la propulsión, despegando el talón del suelo y estabilizando la rodilla.

     
  • Peroneos: ayudan a limitar la supinación del pie en la fase de propulsión y junto al tibial posterior ayudan en la estabilización de tobillo.

 

 

Consideraciones finales

  • Los músculos mueven a las personas gracias a las fuerzas que se aplican a los huesos mediante las articulaciones, que se alimentan del oxígeno de la sangre que a su vez ha sido bombeada por parte del corazón y y previamente oxigenada gracias a la acción de los pulmones.
     
  • Músculos, tendones, huesos, sistema cardiovascular y sistema respiratorio se ven mejorados con la práctica regular de ejercicio.
     
  • Para conseguir resultados óptimos deportivos debe complementarse la carrera con trabajo específico y de fuerza.
     
  • Todos los músculos desarrollan un papel clave durante la carrera.
     
  • Los desequilibrios en la estructura esquelética pueden provocar descompensaciones articulares y musculares que provocarán movimientos anormales durante la carrera, que implicará lesión.
     
  • En el momento en el que las lesiones son repetitivas, deberíamos someternos a un estudio biomecánico, aunque lo ideal sería realizarlo antes de que aparezca la lesión.
     
  • El médico deportivo, el traumatólogo, el podólogo, el fisioterapéuta y el entrenador, son los profesionales que mejor te podrán asesorar.
     
  • Cuida tus músculos, son para toda la vida.

Por Ángel de la Rubia
Podología

Ángel de la Rubia es un prestigioso especialista en Podología, licenciado por la Universidad Complutense de Madrid y con máster en Podología Deportiva por la Universidad Católica de Valencia. Es experto en el tratamiento de la fascitis plantar, rodilla del corredor y estudio de la pisada, entre otros.

Con más de tres décadas de experiencia, actualmente es director de la Clínica Ángel de la Rubia. Combina su labor con la docencia, siendo profesor de máster en diversas universidades, como la Universidad Europea de Madrid.

 

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