Cómo hablar de sexo con los niños

Escrito por: Alicia Garrido Guillén
Publicado: | Actualizado: 02/06/2020
Editado por: Margarita Marquès

A muchos padres les incomoda hablar con sus hijos sobre sexualidad, porque sienten que se relaciona con su propia intimidad. Para otros, hablar de esto les provoca mucha vergüenza o no saben cómo empezar. Otros, en cambio, no hablan del tema, porque dicen que los niños lo saben todo por Internet o con las explicaciones de la escuela, y otros consideran que a ellos nadie les explicó nada acerca del sexo y que tuvieron que aprenderlo solos.

 

En todas estas posturas las familias están cediendo un espacio a los otros.

 

¿Qué diferencia existe entre sexo y sexualidad?

El sexo se refiere a las prácticas sexuales. En cambio, la sexualidad va más allá, ya que implica la construcción cultural, emocional y social que tenemos cada uno de nosotros.

 

Cuándo hablar de sexualidad con los hijos

Desde que son bien pequeños, se puede aprovechar la hora del baño para hablar sobre su cuerpo, explicarles que ese momento es íntimo e iniciar unas buenas prácticas llamando a los órganos sexuales por su nombre - vulva o pene - y dejar a un lado los nombres graciosos, que pueden llevar a la confusión en un futuro.

 

Otro momento para hablar de sexualidad es cuando en la televisión aparece una imagen, una noticia o una escena sensual. En vez de cambiar de canal o mantener un silencio incómodo, se puede naturalizar y hablar de ello con normalidad.

 

Si poco a poco se va siguiendo este camino, se va a generar un vínculo de confianza con los hijos, ofreciéndoles la oportunidad de apoyarse en los padres y resolver dudas.

 

La educación en sexualidad, tanto en la escuela como en casa, no aumenta la actividad sexual ni los comportamientos sexuales de riesgo.

 

La educación en sexualidad permite
generar un vínculo de confianza con los hijos

 

Cómo empezar a hablar sobre sexualidad

No hace falta dar un discurso, simplemente aprovechar las circunstancias diarias para hablar del tema. La educación sexual dura siempre, lo primero que tenemos que hacer es averiguar qué es lo que ya saben y dejar que sean ellos los encargados de guiar la conversación. Porque si perciben que nos ponemos nerviosos no pedirán información sobre este tema o tratarán de ponernos a prueba haciendo preguntas incómodas. Por este motivo, lo ideal es hablar abiertamente y transmitir que pueden hacer cualquier tipo de pregunta.

 

Qué hacer cuando empiecen a hacer preguntas sobre sexualidad

Cuando los niños comienzan a hacer preguntas, es importante seguir una serie de pautas:

  • No burlarnos ni reírnos, aunque la pregunta sea cómica, porque el niño puede sentirse avergonzado.
  • Procurar no parecer avergonzado o asumir una actitud demasiado seria hacia el tema.
  • Ser breve, contestando en términos sencillos, porque un niño de cuatro años no necesita saber los detalles del coito sexual.
  • Notar si el niño quiere o necesita saber más, preguntando a ver si ha quedado resuelta la duda.

 

Si hablar o contestar ciertas preguntas sobre sexo provoca incomodidad, se debe manifestar con sinceridad para buscar la ayuda de otro adulto.

 

Las preguntas que suelen hacer los niños en edad preescolar

Cuando los niños se encuentran en edad preescolar, es normal que se empiecen a hacer preguntas como las siguientes: ¿cómo llegué a la barriga?, ¿dónde estaba yo antes de llegar a la barriga?, ¿cómo salí?, ¿de dónde vienen los bebés?.

 

Los niños de este grupo de edad comienzan a aprender acerca de su propio cuerpo, de manera que es importante enseñarles los nombres de cada parte del cuerpo tal y como son, porque si los disfrazamos, damos el mensaje de que el verdadero nombre de esa parte del cuerpo es “malo”. También es importante enseñar que las partes que le cubre el bañador son privadas y nadie las puede tocar excepto personal sanitario para los exámenes físicos y los padres para actuar ante una infección, por ejemplo.

 

Intereses de los niños de 4 a 5 años con respecto a la sexualidad

En esta edad comienzan a mostrar interés hacia la sexualidad básica, tanto la propia como la del sexo opuesto.

 

También se exploran los genitales y la familia debe establecer los límites a esa exploración, inculcándoles que desnudarse y hacer juegos sexuales en público no es correcto.

 

¿Qué ocurre de los 5 a los 7 años?

Ya aprenden más acerca de las relaciones interpersonales y pueden interesarse en lo que pasa sexualmente entre los adultos. Sus preguntas se vuelven más complejas a medida que tratan de entender la conexión entre la sexualidad y la gestación de un bebé.

 

La sexualidad a los 8-9 años de edad

Son capaces de entender que el sexo se da entre dos personas que se aman, pueden tener interés hacia el modo en que los padres se enamoraron. También sienten curiosidad por las relaciones homosexuales.

 

¿Seguimos hablando de cigüeña a los más pequeños?

Cuando un niño de 3 o 4 años haga preguntas sobre su nacimiento, los padres pueden decir que, fruto del amor, se dan muchos besos y abrazos, y el padre pone una semillita en la madre, de manera que esta semilla va creciendo en la barriga hasta transformarse en un bebé y que luego debe salir para conocer el mundo y a estar con su familia. Si el niño ya tiene más de 6 o 7 años, en lugar de semillita, se puede hablar de espermatozoides y óvulos, e incluso de la introducción del pene en la vagina. En cualquier caso, lo ideal es explicar esto mediante libro con ilustraciones.

 

Adolescentes: ¿cómo abordar el tema de las relaciones sexuales?

Lo primero que se debe hacer es tener el canal de la comunicación abierta y abandonar la idea de posponerlo todo hasta que los hijos empiecen a salir con su primer novio, ya que no hay manera de cubrir estos temas en una sola conversación. Siempre es mejor hablar demasiado pronto que demasiado tarde. En este sentido es recomendable seguir las siguientes pautas:

  • Superar nuestra propia vergüenza
  • Elegir el tono de voz.
  • Aceptar la incomodidad si la tenemos
  • Abordar la conversación por ejemplo tras una escena de una peli, noticia de la televisión.
  • Utilizar un lenguaje acorde a sus edades.
  • Hacer afirmaciones generales para no intimidarles.
  • Procurar que sea una conversación y no un sermón.

 

Educar en la responsabilidad es bueno para prevenirles de los embarazos no deseados, las enfermedades de transmisión sexual, entre otros.

Por Alicia Garrido Guillén
Psicología

La Sra. Alicia Garrido es una reputada psicóloga en Marbella. Licenciada en Psicología por la Universidad de Sevilla, cuenta con más de 20 años de experiencia en la profesión y una extensa formación en distintos campos de la especialidad. En concreto, cuenta con un Máster en Psicología Clínica Infanto-Juvenil y otro en Mediación y Resolución de Conflictos, uno de experto en Psicología Clínica de adultos, así como un curso de Terapia Racional Emotiva Conductual. La Sra. Garrido trabaja desde la Orientación Cognitiva Conductual y explica que, cuando una situación nos desborda afectando a muchas áreas de nuestra vida es el momento de pedir ayuda, para trabajar en resolver aquello que nos preocupa y poder reanudar la vida de manera más adaptativa.

A lo largo de su trayectoria ha combinado su labor asistencial con una importante tarea divulgativa, colaborando en RTVM en directo sobre temas de actualidad en Psicología Infantil. En la actualidad ejerce en su propia consulta privada de Psicología de adultos, infantil y juvenil en Marbella. Es experta en trastornos de ansiedad, adicciones, depresión, terapia familiar, trastornos en niños y adolescentes, control de impulsos, fobias y miedos, habilidades sociales...

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