Cicatrización de heridas

Escrito por: Dra. Carmen Iglesias Urraca
Publicado:
Editado por: Cristina Mateo

Pasados los primeros diez meses tras una intervención quirúrgica o tras la curación de una herida el proceso de cicatrización finaliza, aunque no siempre de la manera que uno espera.

 

Hoy en día existen diferentes procedimientos no quirúrgicos dirigidos a eliminar o, al menos, disimular las cicatrices de la piel, ya que pueden llegar a suponer un problema emocional para quien la tiene, sobre todo en función de su localización, forma o tamaño.

 

La Dra. Carmen Iglesias, del Servicio de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora del Hospital Nuestra Señora del Rosario, recuerda que la cicatrización es un proceso largo, que se prolonga durante 12-18 meses, en el que precipitarse no ayuda a conseguir los mejores resultados. La especialista también remarca que se trata de un proceso activo en el que la cicatrización presenta varios tipos:

  • Normal. Es la cicatrización aplanada que comienza enrojecida y posteriormente recupera el color normal de la piel.
  • Anómala o patológica. Cuyo origen puede estar tanto en la forma en la que se originó la herida o su localización, como en una predisposición natural de la piel a este tipo de cicatrización.

Si la cicatrización es anómala pueden aparecer cicatrices del tipo hipertróficas, queloideas, atróficas, discrómicas, etc.

 

El proceso de cicatrización puede prolongarse entre 12 y 18 semanas.

 

También puede suceder que las cicatrices sean dolorosas porque atrapen algún nervio, o bien pueden limitar la movilidad de una articulación porque se hacen retráctile

 

Para la correcta curación y cicatrización de una herida es muy importante evitar la exposición solar, sobre todo durante los primeros 6-8 meses tras el cierre cutáneo. Además, es importante mantenerse hidratado.

 

Si una persona decide tratarse la cicatriz, pasado el tiempo señalado, son varios los procedimientos no quirúrgicos que recomienda la Dra. Iglesias: la inyección intralesional de corticoides, la dermoabrasión, los peelings, el láser en sus distintas variedades, la terapia fotodinámica, la toxina botulínica, el plasma con factores de crecimiento, el imiquimod y productos antiinflamatorios.

Por Dra. Carmen Iglesias Urraca
Cirugía plástica, estética y reparadora

La Dra. Iglesias Urraca es una destacada especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora. Experta en la reconstrucción microquirúrgica de secuelas traumáticas, quemaduras u oncológicas. El linfedema es otro de sus áreas fundamentales de interés, dedicándose al tratamiento quirúrgico del mismo. Además tiene una amplia formación en cirugía estética del contorno corporal, mamaria y facial.

Compagina su labor profesional asistencial con la docente e investigadora. Ha realizado cerca de 70 ponencias en cursos nacionales e internacionales, más de 20 publicaciones en revistas indexadas y varios capítulos de libros. Pertenece al grupo de investigación del Hospital La Paz, así como colabora con el Instituto de Investigaciones Metalúrgicas (CENIM) del CSIC como investigadora colaboradora de algunos proyectos. Es Jefe de sección de Cirugía Plástica en el Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del Hospital Universitario La Paz, y miembro de diferentes asociaciones.

Actualmente pasa consulta privada en el Hospital Nuestra Señora del Rosario, Clínica Trevi y Centro Médico-Estético Felicidad Carrera.

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