
¿Qué es la cirugía endoscópica de la hernia discal?
La cirugía endoscópica de la hernia discal es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo diseñado para tratar la hernia de disco.
La hernia discal ocurre cuando el material gelatinoso dentro de un disco vertebral se desplaza hacia el exterior, comprimiendo los nervios cercanos. Esto puede causar dolor intenso, entumecimiento y debilidad en la espalda y las extremidades.
La cirugía endoscópica permite al cirujano acceder a la zona afectada a través de una pequeña incisión, utilizando un endoscopio, un tubo fino y flexible con una cámara en su extremo.
Esta técnica evita incisiones grandes y la manipulación extensa de los músculos, lo que resulta en una recuperación más rápida y una reducción significativa del dolor postoperatorio.
¿Por qué se realiza?
La cirugía endoscópica de la hernia discal se realiza cuando el tratamiento conservador no ha dado resultados satisfactorios. Los tratamientos iniciales suelen incluir fisioterapia, analgésicos, antiinflamatorios, infiltraciones o incluso rehabilitación guiada.
Sin embargo, cuando estos tratamientos no alivian los síntomas, se recomienda una intervención quirúrgica.
La técnica endoscópica es una opción preferida debido a sus beneficios respecto a otros métodos quirúrgicos, tales como:
- Mínima invasión: evita incisiones grandes y reduce el daño muscular.
- Recuperación rápida: el tiempo de recuperación es significativamente menor, permitiendo al paciente retomar sus actividades más rápidamente.
- Menos riesgo de complicaciones: al reducir la manipulación de tejidos y el tamaño de la incisión, hay menos probabilidades de infecciones y complicaciones postoperatorias.
permite una recuperación más rápida
¿En qué consiste?
La cirugía endoscópica de la hernia discal sigue los siguientes pasos:
- Anestesia: el procedimiento suele realizarse bajo anestesia local o epidural, dependiendo de la localización de la hernia y las características del paciente. Esto permite una recuperación más rápida y evita los riesgos de la anestesia general.
- Incisión pequeña: se realiza una incisión de entre 5 a 10 milímetros en la piel, a través de la cual se introduce el endoscopio. Este instrumento incluye una cámara que permite al cirujano visualizar la zona afectada en una pantalla de alta definición.
- Localización y extracción: con la ayuda del endoscopio, el cirujano localiza el material herniado y lo retira utilizando instrumentos quirúrgicos especializados que se introducen a través del endoscopio.
- Cierre de la incisión: una vez retirado el material herniado, se extrae el endoscopio y se cierra la pequeña incisión. La intervención suele durar entre 30 y 90 minutos.
La precisión del endoscopio permite evitar dañar estructuras cercanas, lo que hace de este un procedimiento seguro y eficaz.
Preparación para el tratamiento
Antes de someterse a la cirugía endoscópica de la hernia discal, el paciente debe realizarse una serie de estudios y consultas:
- Evaluación médica y pruebas: generalmente, se solicitan exámenes de imagen (como resonancia magnética o tomografía) para confirmar la localización exacta de la hernia. Además, el paciente puede necesitar pruebas de sangre y una evaluación cardiológica.
- Consultas previas: en las semanas previas a la intervención, el paciente deberá acudir a consultas de valoración para asegurarse de que está en condiciones adecuadas para la cirugía. En estas visitas, el traumatólogo explicará el procedimiento y responderá cualquier pregunta.
- Preparación para el día de la cirugía: es importante seguir las recomendaciones del especialista sobre los medicamentos que debe o no tomar antes de la intervención, y acudir en ayunas el día de la cirugía.
Cuidados tras la intervención
Tras la cirugía, los cuidados postoperatorios son clave para una recuperación rápida y exitosa:
- Reposo moderado: durante las primeras 24 a 48 horas, se recomienda reposo relativo. Es probable que el paciente pueda caminar y moverse con ayuda, pero debe evitar esfuerzos físicos.
- Fisioterapia: el traumatólogo puede recomendar sesiones de fisioterapia para recuperar la movilidad y la fuerza. Esta terapia es fundamental para evitar que el problema reaparezca y para mejorar la funcionalidad de la columna.
- Actividad progresiva: en las semanas siguientes, el paciente puede aumentar progresivamente su actividad. Es fundamental seguir las indicaciones del especialista para evitar recaídas.
- Revisión médica: habitualmente, el paciente acude a una consulta de revisión al cabo de unos días o semanas para evaluar la recuperación.
Alternativas a la cirugía endoscópica de la hernia discal
En casos en los que la cirugía endoscópica no sea la opción adecuada o cuando el paciente no desea someterse a una intervención quirúrgica, existen varias alternativas:
- Tratamiento conservador.
- Infiltraciones.
- Descompresión percutánea.
- Microdiscectomía.
