Si tu hijo tiene acné, no te lo pierdas

Escrito por: Dr. Raul de Lucas Laguna
Publicado:
Editado por: Cristina Mateo

El acné es una enfermedad inflamatoria crónica que afecta al folículo piloso y a la glándula sebácea que lo acompaña. En el acné existe un cambio en la composición del sebo y una obstrucción del conducto de salida del mismo hacia el exterior.

 

Las consecuencias que se derivan son varias, entre ellas la formación del comedón y el crecimiento de bacteriano, sobre todo de cutibacterium. También hay determinados tipos de acné que desencadenan en procesos inflamatorios en rotura del comedón. Esto se ve en la piel en forma de pápulas (granos rojos sobreelevados), pústulas (coronados por un cúmulo de pus), nódulos y quistes, lesiones más profundas.

 

Conviene recordar que el acné no se contagia ni se produce por falta de higiene o por comer embutidos o chocolate. Sin embargo, es cierto que hay estudios que lo relacionan con la dieta, ya que las evidencias parecen apuntar que los alimentos más relacionados con el acné son los lácteos y, curiosamente, en mayor medida los descremados.

 

El acné aparece en la pubertad.

 

¿Por qué se produce el acné?

 

El acné tiene un origen multifactorial, pero sin duda responde en mayor medida a un factor hormonal. Sobre todo se relaciona con los andrógenos y hormonas masculinas que llegados a la pubertad se elevan, tanto en chicos como en chicas.

 

Así pues, la edad en la que aparece el acné ronda en la etapa de la adolescencia.

 

Aun así, hay otra serie de factores que también interfieren en la aparición del acné, como:

  • Estrés emocional.
  • Predisposición genética.
  • Infección cutánea.
  • Uso de cosméticos oclusivos como: maquillaje, cremas hidratantes muy grasas u otros.

 

 

¿Cuándo hay que preocuparse?

 

Si tu hijo preadolescente presenta acné no te alarmes. No es necesario preocuparse en exceso, aunque sí conviene hacer un seguimiento de éste y observar cómo evoluciona.

 

El acné en el recién nacido y los primeros meses de vida es normal y se debe al paso de hormonas de la madre a través de la placenta. Sin embargo, el acné entre los 2 y 9 años no es normal. Por eso conviene estudiar a estos niños para descartar problemas hormonales, pubertad precoz y otras enfermedades.

 

Llegados a los 9 años, en niñas, y 10 años, en niños, empieza a producirse la “adrenarquia”. Ocurre cuando las glándulas suprarrenales, situadas sobre los riñones, se activan y empiezan a producir cortisol y hormonas masculinas que ayudan a que el ovario y el testículo vayan madurando y preparándose para la pubertad. Estas hormonas también actúan sobre la glándula sebácea y sobre el pelo.

 

De hecho, a partir de los 12 años, etapa en la que se inicia la pubertad, el acné es tan común que afecta a 9 de cada 10 individuos. Es el momento de empezar a cuidar la piel del niño para prevenir lesiones más agresivas.

 

 

¿Por qué es importante tratar el acné?

 

Porque el acné incide de una manera muy importante en la calidad de vida de quienes lo padecen, sobre todo en el caso de niños y adolescentes que viven de una manera angustiosa el tener granos. Por eso merece la pena tratarlo.

 

La otra razón de peso es que evitarán las cicatrices que pueden aparecer en las formas más severas de acné. No olvidemos que las cicatrices son para siempre, pero se pueden evitar.

 

 

Pero ¿qué hago si mi hijo presenta acné?

 

Lo primero de todo, no te apresures. Presta atención a los siguientes diez consejos para ayudar a tu hijo a superar el acné.

  1. ¿Lo que tiene mi hijo es acné? A veces, las lesiones en la piel se parecen mucho unas a otras, por eso conviene acudir a un dermatólogo para que las valore.
  2. ¿Hay alguna forma de acné que me debe preocupar? En general las formas más inflamatorias, con lesiones profundas y dolorosas, con muchos comedones cerrados (puntos blancos) y quistes tienen más riesgo de dejar cicatrices.
  3. ¿Como deben ser los cuidados básicos de la piel con acné? Higiene con un gel antiséptico suave, evitar cosméticos comedogénicos (cremas hidratantes grasas y maquillaje) y aplicar el tratamiento pautado por el médico siguiendo las normas para evitar irritación.
  4. Tener paciencia. El acné tardará en mejorar al menos 4-6 semanas a pesar del tratamiento, incluso puede empeorar un poco al inicio.
  5. ¿Mi hijo lleva una dieta sana? La dieta mediterránea es la más adecuada. Conviene no abusar de los lácteos.
  6. Nunca es tarde para tratar el acné, incluso las cicatrices mejorarán con los tratamientos.
  7. No olvidemos que el acné no es algo por lo que todos pasamos. Es una enfermedad de la piel y por tanto debemos tratarla.
  8. Los cosméticos no están contraindicados, de hecho son muy útiles para que los tratamientos sean bien tolerados. Hay dermocosméticos específicos para pieles con acné.
  9. En general no debemos manipular las lesiones. Las limpiezas de cutis no son recomendables salvo que solo se extraigan los puntos negros, el resto de lesiones de acné empeorarán con la manipulación
  10. No descartes ningún tratamiento y no tengas miedo a los tratamientos orales, a veces es la mejor solución. Confía en el dermatólogo.

Por Dr. Raul de Lucas Laguna
Dermatología infantil

El Dr. de Lucas es especialista en Dermatología y en Dermatología Pediátrica. Es experto en dermatitis atópica y enfermedades raras. Asimismo posee más de 10 años de experiencia en el tratamiento de Dermatología estética sobre todo en laserterapia, rellenos con ácido poliláctico y toxina botulínica. En la actualidad, es presidente del Grupo Español de Dermatología Pedriátrica

Ha sido responsable de numerosas publicaciones nacionales, internacionales y coordinador de varios cursos y congresos de Dermatología.

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