¿Por qué tenemos miedo a ir al dentista?

Escrito por: Dra. Natalia Sanz Bernal
Publicado:
Editado por: Patricia Fernández Ramos

Normalmente desarrollamos miedo al dentista por aprendizaje o condicionamiento, o sea, se ha generado una asociación entre el estímulo y el dolor fruto del tratamiento. Eso era antes, básicamente porque antes la Odontología no miraba tanto por las percepciones o sensaciones de los pacientes (no había competencia, por lo que el dolor y incomodidad del paciente no era tenido en cuenta).

De todos modos, además de este aprendizaje, el acudir al dentista implica ciertas características contextuales que favorecen la presencia de imprevisibilidad, falta de percepción de control, ciertos estímulos aversivos y en ocasiones, dolor real. O sea, el paciente acude a un lugar donde:

  • Huele a dentista (olor desagradable)
  • Todo el escenario le recuerda a un contexto clínico
  • Se oyen ruidos de turbinas (taladros para el paciente…)
  • El personal médico te trata como a una patología en lugar de como a una persona con problemas o necesidades
  • Durante el tratamiento el control absoluto lo tiene el dentista
  • En el sillón odontológico la incomodidad es importante
  • Hay tratamientos donde el dolor es inevitable…etc

 

El miedo al dentista afecta más a los adultos

 

Los niños no tienen el condicionamiento de los adultos puesto que actualmente la Odontología es más sensibles a las variables del miedo. Los adultos en cambio, tienen el recuerdo de antaño, por lo que acostumbran a presentar más fobias. Además, los niños, por su desconocimiento y falta de consciencia acostumbran a tener menos miedos, aunque el niño que tiene miedo intenso es más difícil de convencer que el adulto.

O sea, los adultos suelen presentar más objeciones que los niños, aunque los niños son más incontrolables en presencia del miedo.

Miedo a ir al dentista
Actualmente, la Odontología es más sensible a las sensaciones y percepciones del paciente
 

¿Cómo podemos tratar el miedo a ir al dentista?

 

Normalmente no hablamos de auténtica fobia al dentista, algo que implicaría casi la incapacidad de acercarse a una clínica dental. La gran mayoría de casos son “miedo al dentista”, algo que en menos o mayor medida la presenta gran parte de la población (un 40% de manera confiesa).

En estos casos de miedo no patológico, el especialista odontólogo podrá tratar sin problemas simplemente con humanidad, sensibilidad, un protocolo adaptado a este tipo de pacientes (controlando los estímulos más aversivos. Cediendo parte del control del tratamiento al paciente y siendo sensible y delicado) y algo más de paciencia y tiempo que en un paciente común que no sienta reparo en acudir al dentista.

 

Consejos prácticos para manejar el miedo a ir al dentista

 

Primeramente, comunicarlo al dentista. El simple hecho de verbalizar el problema resta ansiedad a la persona. No olvidemos que frente a una situación percibida como incontrolable, impredecible y en un contexto nuevo, la ansiedad aparece inevitablemente. La comunicación al odontólogo permitirá bajar las defensas y poner soluciones, algo que reducirá la ansiedad.

Otro factor importante es que el odontólogo tenga interés en manejar la situación para reducir el miedo, algo obvio, puesto que si el equipo médico no está interesado en el miedo del paciente difícilmente la situación favorecerá la relajación.

Lo más importante, sin embrago, será que todo el proceso de atención al paciente incluya elementos reductores de estrés. Por ejemplo, que el paciente tenga tiempo y ninguna presión por empezar el tratamiento, que la comunicación entre paciente y equipo médico sea directa, sensible y honesta, que se normalice la situación (el miedo al dentista es lo más normal del mundo…), que los protocolos controlen el ruido de las turbinas, que el paciente pueda focalizarse en un estímulo agradable y que el odontólogo sea sensible a las necesidades del paciente (que vaya a su ritmo y siempre atendiéndolo).

Por Dra. Natalia Sanz Bernal
Odontología y estomatología

La Dra. Sanz Bernal es una reconocida especialista en Odontología con amplia experiencia y formación en las técnicas más avanzadas, y es que su trayectoria cuenta con numerosos cursos de especialización por entidades de prestigio como el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Cataluña o la Sociedad Española de Prótesis Estomatológica y Estética. A lo largo de su trayectoria profesional ha combinado la práctica clínica en Sanz Clínica Dental con la docencia como profesora en diversos talleres y cursos de postgrado. Además, ha participado en numerosos congresos y conferencias y fue galardonada en 2002 a la mejor comunicación en la I Jornada de Biología Molecular aplicada a la Odontología por la Universidad Internacional de Cataluña. La Dra. cuenta con acreditación Lumineers, la más prestigiosa marca de carillas dentales cerámicas, y es la actual directora médico de Sanz Clínica Dental

Ver perfil

Valoración general de sus pacientes


TOPDOCTORS utiliza cookies propias y de terceros para facilitar su experiencia como usuario de nuestra web y captar datos estadísticos mediante el análisis de sus datos de navegación. Si usted continúa con la navegación, entendemos que nos ofrece su consentimiento para el uso de cookies. Puede cambiar la configuración de cookies u obtener más información aquí.