Gases digestivos

Escrito por: Dr. Fermín Mearin Manrique
Publicado: | Actualizado: 18/11/2018
Editado por: Top Doctors®

Los gases se han convertido en una de las quejas más frecuentes de los pacientes que acuden al médico especialista en aparato digestivo. Las molestias que produce el acúmulo de gases son fundamentalmente tres:

1. Hinchazón del abdomen.

2. Excesivos eructos.

3. Excesivas ventosidades.

Debemos recordar que tanto el eructo como la ventosidad son procesos normales; eso sí, cuando se producen en cantidad "normal" y en el lugar adecuado.

Causas del exceso de gases

El acúmulo excesivo de gases puede producirse por diversos mecanismos. Y es más como un tema de contabilidad que médico: la cantidad de gas se queda dentro del tubo digestivo es la que entra menos lo que sale.

¿Cuánto gas entra?

El gas digestivo proviene, por una parte, del gas que ingerimos con las comidas y con las bebidas. Hay alimentos que son especialmente flatulentos como las judías blancas, los garbanzos, las coles… etc. Por otra parte, muchas bebidas contienen gas: refrescos, cava, cerveza…etc. También hay gas intestinal que se produce en el propio tubo digestivo, durante la reacción de los ácidos del estómago con otras sustancias. Y en determinadas enfermedades el intestino es incapaz de absorber algunos azúcares, por lo que se produce una cantidad importante de gas que proviene del propio intestino. Este sería el caso de pacientes con enfermedad celiaca, con deficiencia para absorber la lactosa o con  malabsorción de azúcares.

No obstante, la causa más frecuente de acúmulo de gas intestinal es la deglución excesiva de aire, la aerofagia…que significa tragar aire. Naturalmente esta deglución de aire es inadvertida. Todos tragamos algo de aire al respirar, al hablar, al comer... Y, se traga mucho más aire cuando se está nervioso, cuando se come excesivamente rápido, cuando se mastica mal o cuando se respira por la boca. Fumar, mascar chicle o comer golosinas incrementa enormemente la cantidad de aire acumulada. Ya tenemos la parte del “haber” en nuestro libro de contabilidad.

¿Cómo se elimina el gas? 

El gas no sólo se expulsa "por arriba" (eructos) y "por abajo" (ventosidades), también se absorbe a lo largo del tubo digestivo, y pasa a la sangre. He aquí la parte del “debe” de nuestro libro de contabilidad gaseosa. Pero en este libro, como en otros muchos libros de contabilidad, hay algunas trampas y no siempre cuadran las entradas con las salidas. A veces, el gas puede quedar retenido produciendo hinchazón, porque los movimientos intestinales son demasiado lentos; esto ocurre en algunos casos de estreñimiento.

Pero, además, para mayor complicación el dueño del negocio (usted o yo) no percibe siempre de igual manera las "ganancias", es decir, dos personas que retienen la misma cantidad de gas no tienen por qué tener las mismas molestias. Y esto se debe a que la sensibilidad del intestino, al igual que la de cualquier otra parte del cuerpo, es distinta en las diferentes personas: unos tienen un intestino más sensible y otros lo tienen más  insensible.

Ahora, hagamos balance. ¿Ingerimos demasiado gas? ¿Tragamos aire? ¿Expulsamos poco? ¿Se queda retenido? Que cada uno lleve al día su libro de contabilidad; sólo así se pueden sacar las cuentas y mejorar los resultados. Si no le salen las cuentas lo mejor es que consulte a su médico.

Por Dr. Fermín Mearin Manrique
Aparato digestivo

Eminencia de la especialidad, actualmente es el director del Servicio de Aparato Digestivo del Centro Médico Teknon. Doctor Cum Laude por la Universidad Autónoma de Madrid, tiene experiencia profesional e investigadora en centros de prestigio como la Clínica Mayo de Estados Unidos y el Hospital de la Vall d' Hebrón de Barcelona.

Ver perfil

Valoración general de sus pacientes