Explorando las dimensiones profundas de la ansiedad

La ansiedad es la respuesta fisiológica que nuestro cuerpo da a una situación o estímulo estresante. Cuando viene un cliente a consulta lo primero que le decimos es que una persona no tiene ansiedad, sino que está en una ansiedad. Es importante entender que nuestra ansiedad se basa en una mala relación con el ambiente que nos rodea.
Por ejemplo, si me despierto y lo primero que hago es llenarme de preocupaciones esto no va a permitirme gestionar bien esa situación, ese momento lo que hará que mi ansiedad se mantenga. Este tipo de situaciones explica porque es tan complicado el dejar de estar en ansiedad.
¿Cuáles son algunas estrategias efectivas para gestionar la ansiedad?
Lo primero de todo es entender como está funcionando la ansiedad en esa persona. Desde nuestro modelo cognitivo conductual la explicación la centramos en 3 factores: la manera que tiene la persona de dar significado a lo que le está pasando y a su ambiente, las sensaciones y emociones que eso genera y las cosas que hace o deja de hacer como consecuencia de todo ello.
A partir de aquí podemos elaborar un análisis funcional que explique cómo funciona todo esto. Lo siguiente seria realizar un diseño terapéutico, un plan de acción con técnicas y estrategias que sean útiles para nuestro cliente concretamente.
las anticipaciones que la persona con ansiedad realiza sin parar
¿Cómo influye la práctica regular de técnicas de mindfulness en la reducción de la ansiedad y el aumento del bienestar emocional?
La técnica de atención plena (mindfulness) es una de las muchas herramientas de las que disponemos para poder ocuparnos de la ansiedad de nuestros clientes. La utilizamos como herramienta de relocalización atencional para reducir la ansiedad.
Una de las bases de la ansiedad son los prejuicios, las anticipaciones que la persona con ansiedad realiza sin parar. Si conseguimos que la persona aumente su atención al presente lograremos que deje de dirigirla a sus preocupaciones, reduciendo su reactividad y aumentando su capacidad de gestionar las situaciones.
¿Qué papel desempeñan las rutinas y hábitos saludables en la gestión a largo plazo de la ansiedad?
Una de las primeras cosas que solemos trabajar con un cliente con ansiedad son las rutinas saludables y gratificantes. Primero de todo evaluamos cuales están siendo útiles para nuestro cliente para aprovecharlos y potenciarlas. Estas rutinas son de ocio, de actividad física y nutrición, sociales, etc.
Los buenos hábitos aumentan la autoconfianza de las personas y les ayuda a tener una sensación de mayor control sobre su medio ambiente lo que consigue empoderar a nuestro cliente e incrementar la eficacia de la intervención.
¿En qué casos deberían los pacientes buscar ayuda psicológica?
Sentir malestar o estar nerviosos de manera puntual son emociones normales y adecuadas que no necesitan en principio de una terapia psicológica y mucho menos de una medicación. Ante un estado continuado de ansiedad y cuando sentimos que este afecta a nuestra vida diaria es cuando tenemos que buscar la ayuda de un profesional de la Psicología.
Nuestra recomendación es anticiparse y no recurrir como primera opción a una medicación que no resolverá los problemas que sostienen la ansiedad.

