4 puntos clave sobre la polimialgia reumática

Escrito por: Dra. Eulalia Gil González
Publicado: | Actualizado: 16/11/2018
Editado por: Ester Izquierdo Romagosa

La Polimialgia reumática (PMR) es una enfermedad reumática inflamatoria que se caracteriza clínicamente por dolor y rigidez matutina en los hombros, la cintura, la cadera y el cuello. Puede estar asociada con otra enfermedad, la Arteritis de células gigantes (ACG), y los dos trastornos pueden representar diferentes manifestaciones de un proceso de enfermedad común.

La PMR es de dos a tres veces más común que la ACG. La PMR se presenta en aproximadamente el 50% de los pacientes con ACG, mientras que aproximadamente el 15% al 30% de los pacientes con PMR con el tiempo presentan ACG. Algunos pacientes presentan manifestaciones de ambos trastornos en momentos diferentes.

Esta enfermedad es casi exclusivamente una enfermedad de adultos mayores de 50 años de edad, con una prevalencia que aumenta progresivamente con la edad, afectando a alrededor de 700 por cada 100.000 personas de este grupo de edad, aunque la edad media al diagnóstico es de más de 70 años. Además, las mujeres se ven afectadas dos o tres veces más a menudo que los hombres.

 

Causas de la polimialgia reumática

La causa de la PMR es desconocida, pero los factores ambientales y genéticos parecen jugar un papel. Además de la frecuente asociación clínica entre PMR y ACG, también hay evidencia de una similitud patogénica entre los dos trastornos. En algunos casos se muestra un patrón cíclico en la incidencia, lo que sugiere un desencadenante infeccioso del medio ambiente, tales como el Parvovirus B19, Mycoplasma pneumoniae y Chlamydia pneumoniae.

 

Síntomas de la polimialgia reumática

El rasgo más característico de la presentación de la polimialgia reumática es el dolor de hombro bilateral y rigidez de inicio agudo o subagudo. Los pacientes a menudo padecen también dolor y rigidez concomitante en cintura, cadera, musculatura del cuello. La debilidad muscular no es una característica de la enfermedad, aunque esto puede ser difícil de evaluar en la presencia de dolor muscular; cuando los síntomas son prolongados, puede producirse atrofia muscular por desuso.

También es típica la rigidez después de períodos de descanso y la rigidez matinal de más de una hora. La rigidez puede ser tan profunda que los pacientes tienen gran dificultad para girar en la cama, levantarse de la cama o de una silla, o levantar los brazos por encima de la altura del hombro (por ejemplo, para peinarse). Pueden presentar sinovitis leves (inflamación del tejido que recubre el interior de la cápsula articular) en las muñecas y rodillas, y rara vez en los pies y los tobillos. Especialmente en el comienzo de la enfermedad, la mayoría de los pacientes presentan síntomas sistémicos como fatiga, pérdida de apetito, pérdida de peso, fiebre de bajo grado, y a veces, depresión.

 

Diagnóstico de la polimialgia reumática

El diagnóstico se basa principalmente en las características clínicas descritas, en personas mayores de 50 años, que presentan una duración de los síntomas más de dos semanas. El médico especialista en Reumatología debe llevar a cabo pruebas de laboratorio básicas, como marcadores inflamatorios (velocidad de sedimentación globular y proteína C reactiva), pruebas bioquímicas, hemograma (número de diversos tipos de células en una cantidad determinada de sangre) o análisis de orina.

También es importante llevar a cabo pruebas de imagen, entre las que destacan radiografías de las articulaciones inflamadas, resonancia magnética, ecografía, gammagrafía o Tomografía por emisión de positrones (TC-PET). Éste último es el mejor método para evaluar exhaustivamente la inflamación de la PMR y para descartarla de otras enfermedades, como artritis reumatoide, o neoplasias ocultas.

 

Tratamiento de la polimialgia reumática

Los glucocorticoides son el único tratamiento eficaz conocido. El objetivo inicial del tratamiento es alcanzar rápidamente el control sintomático con una dosis relativamente baja de los glucocorticoides. Después de un período de inactividad de la enfermedad, se comenzará a disminuir lentamente la dosis de glucocorticoides. El tratamiento con glucocorticosteroides a menudo puede durar dos o tres años, aunque el 10% de los pacientes recaerán dentro de los 10 años de evolución y requieren tratamientos más prolongados. La dosis recomendada de glucocorticoides es la más baja posible que mantenga los síntomas aliviados.

También es importante realizar la prevención y seguimiento de los efectos secundarios de los glucocorticoides, como la osteoporosis, intolerancia a la glucosa y la hipertensión. Si la dosis de mantenimiento necesaria de glucocorticoides es alta, se debe añadir un agente ahorrador de glucocorticoides para disminuir la posibilidad de aparición de efectos secundarios de glucocorticoides.

En la mayoría de los pacientes, la PMR tiene un curso autolimitado durante meses o años. Sin embargo, algunos pacientes requieren tratamiento a largo plazo y alrededor del 10% de los pacientes tienen recaída a los 10 años siguientes a la finalización de su ciclo de tratamiento inicial. Por otra parte, no hay evidencia de aumento de la mortalidad asociada a la PMR en sí. Así pues, todos los esfuerzos deben hacerse para controlar los síntomas con un mínimo de efectos secundarios por glucocorticoides.

Por Dra. Eulalia Gil González
Reumatología

La Dra. Gil González es una reputada médico especialista en Reumatología experta en el tratamiento de artritis, artrosis, fibromialgia, entre otras patologías. Además, también es especialista en Análisis Clínico y tiene un máster en Dietética y Nutrición. Durante su larga trayectoria, ha sido médico general y del trabajo en varios centros de Sevilla, incluyendo la Consejería de Salud y Servicios Sociales de Andalucía, aparte de especialista en Reumatología y en Análisis Cínicos en las provincias de Sevilla y de Cádiz. Además, ha participado en numerosos congresos con ponencias y comunicaciones, aparte de haber publicado numerosos capítulos de libros y artículos de revistas de la especialidad. En la actualidad, compagina su labor como reumatóloga en el Centro Médico Guadaira en Alcalá de Guadaira (Sevilla), del cual es la directora, en el Hospital Quirón Sevilla y en la Clínica Santa Isabel de Sevilla, con la investigación en proyectos de investigación de la Unidad de Gestión Clínica de Reumatología del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla.

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