La importancia de diagnosticar a tiempo la Uveítis

Escrito por: Dra. Consuelo López Abad
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Editado por: Top Doctors®

Las uveítis son la tercera causa de ceguera en personas de mediana edad en países desarrollados. Por eso, es indispensable hacer un diagnóstico y tratamiento lo antes posible.

Los especialistas en Oftalmología definen la uveítis como la inflamación que afecta al tracto uveal comprendido por el iris, el cuerpo ciliar y el coroides, así como a las estructuras adyacentes (vítreo, retina, nervio óptico y vasos).

ojos verdesLas inflamaciones pueden deberse a causas endógenas (enfermedades sistémicas que padezca el paciente), o a causas exógenas, las más frecuentes de las cuales son las infecciones (limitadas al globo ocular, o bien afectan a varios órganos). Además existe otro grupo de uveítis llamada oftalmológica cuya causa está limitada a enfermedades estrictamente oculares.

Hay diferentes tipos de uveítis, como las uveítis anteriores, la intermedia, las posteriores y la panuveítis. El 90% de uveítis que vemos en la consulta son anteriores (afectan a la parte anterior del ojo), mientras que el resto son de la parte posterior del globo ocular.

Según la etiología, el patrón de afectación ocular es diferente. Esto nos ayuda a aproximar la causa de la uveítis y nos evita el pedir pruebas innecesarias para llegar a un diagnóstico.

 

Diagnóstico y tratamiento de la uveítis

El diagnóstico y tratamiento de la uveítis es muy importante puesto que es la tercera causa de ceguera en personas de edad media y con vida laboral activa en países desarrollados. El 4% de ellas producen ceguera bilateral y el 4,5% producen ceguera en un ojo y pérdida importante de visión en el contralateral. Esto es debido a que cursa con episodios recurrentes de inflamación. La causa más importante de pérdida de visión es el Edema Macular desarrollado por inflamación crónica mantenida.

 

Causas de la uveítis

Los principales factores que pueden causar la uveítis son:

  • Uveítis idiopáticas o sin causa conocida.
  • Uveítis de causa autoinmune (espondilitis anquilosante, enfermedad de Crohn, colitis ulcerosa, artritis psoriásica, enfermedad de Behcet, nefritis túbulo intersticial, síndrome de Vogt-Koyanagi-Harada, hipersensibilidad a fármacos, vasculitis, síndrome de Sjoegren, policondritis recidivante, sarcoidosis, lupus eritematosos sistémico, artritis idiopática juvenil, enfermedad de Kawasaki, esclerosis múltiple.
  • Uveítis infecciosas por virus, bacterias, parásitos y hongos
  • Uveítis primariamente oculares (ciclitis heterocrómica, facogénicas, crisis glaucomatociclíticas, pars planitis, retinocoroidopatías oftalmológicas, epiteliopatías pigmentadas, síndrome de presunta histoplasmosis, coroidopatía serpinginosa, coroiditis multifocal, coroidopatía punctata interna, oftalmía simpática
  • Síndromes de enmascaramiento (neoplasias, vasculopatías y otras...)

 

Síntomas de la uveítis

Los síntomas más frecuentes de la uveítis son: dolor, ojo rojo y disminución de visión. A veces el dolor es más agudo porque se acompaña de aumento de la presión intraocular, y a veces también puede presentarse visión de hebras o moscas o visión turbia sin ir acompañado de ojo rojo ni dolor.

Es importante diferenciar la uveítis de las conjuntivitis u otros cuadros inflamatorios que no afectan a la uvea, ya que un diagnóstico precoz y un tratamiento efectivo evita todas las secuelas permanentes que producen las uveítis y se consigue conservar una buena agudeza visual.

 

Tratamiento de la uveítis

El tratamiento de las uveítis es largo, mantenido y dependerá de la causa. Las uveítis anteriores de causa inmunológica se tratan con corticoides tópicos y dilatadores de pupila. Si se acompañan de aumento de la presión intraocular se añaden colirios antihipertensivos.

En las uveítis intermedias o posteriores necesitamos tratar con corticoides sistémicos en la mayoría de los casos, o bien inyecciones subtenonianas y/o fármacos inmunosupresores para conseguir el control de la inflamación, y ahorrar corticoides sistémicos.

Las revisiones de estos pacientes deben ser periódicas y mantenidas a lo largo de la vida ya que solo en raras ocasiones se consigue un tratamiento curativo, puesto que en general son inflamaciones recurrentes que al no tratarlas a tiempo producen graves alteraciones de la visión

Una mención especial para las uveítis de niños asociadas a Artritis Idiopática Juvenil (AIJ), ya que no producen síntomas y se asocian a graves secuelas permanentes, por lo que a estos niños de baja edad con este diagnóstico se les debe revisar con mucha frecuencia.

El diagnóstico y tratamiento de esta patología se realiza conjuntamente en unidades multidisciplinarias de Oftalmólogos y Reumatólogos, y a veces precisamos, según la causa de la uveítis, a la Unidad de Pediatría y/o Neurología.

Por Dra. Consuelo López Abad
Oftalmología

Doctra en Medicina y Cirugía por la Universidad Complutense de Madrid. Es Médico especialista en Oftalmología con más de 25 años de experiencia sobre todo en córnea, superfície ocular o cataratas. Combina el desarrollo de su actividad asistencial con la de docente en la Universidad Complutense de Madrid.

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