Fisura labio palatina: una malformación facial posible de corregir

Escrito por: Ángel Enrique García Guillén
Publicado: | Actualizado: 16/11/2018
Editado por: JUDIT LECHÓN

La fisura labio palatina es una anomalía congénita que afecta a nivel mundial a 1 de cada 800 nacidos. Su aparición está asociada a factores ambientales o metabólicos que dificultan el desarrollo normal del embrión en las primeras semanas de desarrollo, como la exposición a medicación teratogénica, el tabaco y el alcohol, entre otros. Presenta también un componente genético que aun se encuentra en estudio, lo que hace que su aparición sea por causas multifactoriales. El Dr. García, especialista en Odontología, explica en qué consiste el tratamiento para corregirla.

 

Estas fisuras faciales pueden presentarse como característica clínica de numerosos síndromes cráneofaciales, sin embargo, el mayor porcentaje se presentan de forma aislada y se clasifican de acuerdo a las estructuras anatómicas que involucren:

 

1. Fisura labial completa o incompleta

 

2. Fisura labio palatina completa o incompleta

 

3. Fisura aislada de paladar duro o blando

 

4. Paladar submucoso

 

Esta anomalía congénita genera alteraciones en el crecimiento facial y en el desarrollo dental y oclusal del paciente afectando su función y estética.

 

La fisura labio palatina se empieza a tratar cuando nace el bebé

 

Diagnóstico y tratamiento de la fisura labio palatina

Su diagnóstico se logra durante el embarazo a través de ecografías tridimensionales que evidencian la alteración en la forma normal del labio, y es a partir del nacimiento donde comienza el tratamiento y la planificación para el cierre quirúrgico tanto del labio como del paladar.

 

El procedimiento para corregir esta malformación es complejo e involucra a un equipo multidisciplinar que incluye a cirujanos plásticos, maxilofaciales, cirujanos pediatras, otorrinolaringólogos, foniatras, logopedas, odontólogos periodoncistas y ortodoncistas, entre otros.

 

Los tiempos de la cirugía varían según los protocolos establecidos en cada centro de atención, generalmente el cierre labial se realiza a los 3 meses del nacimiento seguido de la cirugía del paladar duro y blando entre los 15 meses y los 2 años de edad.

 

Los procedimientos secundarios asociados a las fisuras labiopalatinas incluyen diferentes cirugías: injertos óseos alveolares, rinoplastias, cirugía ortognática y distracción osteogénica.

Por Ángel Enrique García Guillén
Odontología y estomatología

Licenciado en Odontología por la Universidad de Santamaría, Ángel García es especialista en Cirugía oral y maxilofacial. Actualmente ejerciendo en la Clínica Lasagabaster Díaz de Villafranca en Bilbao, también practica labor docente como profesor en la Universidad Santa María. 

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