

En la actualidad, la mayoría de las personas que están leyendo este artículo están inmersos en la “era digital”. Usamos aparatos tecnológicos para expresarnos, comunicarnos, relacionarnos, trabajar y vivir. Hemos pasado de trabajar con papel a trabajar con ordenadores, de leer libros en papel a leerlos digitalmente, y hemos pasado de ver la televisión tradicional a ver contenido en streaming en línea.
Los videojuegos han sido una parte integral de la era digital desde el inicio. Estos han permitido a los jugadores conectarse y crear comunidades dónde poder compartir experiencias, construir relaciones y ofrecen una variedad de experiencias únicas que permiten a los servidores interactuar con otros de maneras creativas, divertidas y productivas. Además de ofrecer entretenimiento, los videojuegos también pueden ayudar a desarrollar habilidades sociales, mejorar su coordinación y desarrollar sus habilidades cognitivas.
Existe una adicción a los videojuegos cuando los jugadores comienzan a tener problemas para controlar el tiempo que dedican en ellos, cuando interfieren con sus responsabilidades diarias, cuando hay signos de ansiedad o depresión, o cuando el juego se convierte en una prioridad por encima de todas las otras actividades. Otros signos de adicción a los videojuegos son la irritabilidad, mentir sobre el tiempo de juego, problemas para dormir, dificultades para concentrarse y problemas para controlar el impulso de jugar. La adicción a los videojuegos es un diagnóstico reciente de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) y es reconocido en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) como un trastorno del control de los impulsos.
La adicción a los videojuegos puede tener diversas causas, entre las cuales se encuentran el estrés, la soledad, el aburrimiento, el deseo de escapar de la realidad, el ansia de logro, la aceptación social, la necesidad de pertenencia, el deseo de experimentar gratificación, sensación de control y falta de autoestima.
La adicción a los videojuegos se produce cuando una persona se involucra en el juego más allá de lo que consideran saludable. Esta conducta se produce porque el juego proporciona placer a la persona y, por lo tanto, se refuerza. Esta recompensa puede ser una sensación de logro, el reconocimiento de los demás, el disfrute de la interacción social con otros jugadores, etc.
Esta conducta luego se mantiene porque la persona busca repetidamente esta recompensa, lo que hace que se vuelva parte de su rutina diaria. Esta conducta se vuelve cada vez más adictiva a medida que la persona busca la recompensa con mayor frecuencia y con menos resistencia a la frustración. Se puede decir que la persona se vuelve "atrapada" en el juego, esclavizada por la recompensa y es incapaz de controlar su comportamiento. Esta metáfora es útil para comprender mejor cómo se produce la adicción a los videojuegos.
Los principales síntomas de la adicción a los videojuegos según la OMS (Organización Mundial de la Salud) son los siguientes:
Como padres podemos observar una disminución de las relaciones sociales, cambios en el comportamiento, poca comunicación, falta o aumento de apetito, cambios en los patrones de juego, bajo rendimiento académico, pasar muchas horas encerrado en la habitación y dificultad para controlar su conducta.
La adicción a los videojuegos puede tratarse con ayuda profesional. Los tratamientos para esta adicción pueden incluir la terapia individual, terapia de grupo, medicamentos y asesoramiento familiar.
La terapia individual puede ayudar a comprender mejor su comportamiento de juego excesivo, sus emociones y pensamientos relacionados. Ayudar a los adictos a desarrollar habilidades para enfrentar la adicción y mejorar su bienestar general. La terapia de grupo es una forma eficaz de tratamiento, ya que permite compartir sus experiencias y recibir apoyo de otros que han pasado por la misma situación. La medicación pude ayudar a combatir los síntomas de abstinencia. El asesoramiento familiar acompaña a la familia en el proceso de recuperación.
En cuanto a las terapias más eficaces:
Hay varias formas en las que se puede ayudar a una familia con una adicción a los videojuegos. Estas son algunas ideas:
¿Tienes problemas con los videojuegos o conoces a alguien a quién quieres ayudar? Pide cita con el psicólogo Marc Falomi.