¿Qué es?
La ecografía Doppler venosa es una prueba de imagen no invasiva que permite estudiar el estado de las venas y el flujo sanguíneo que circula por ellas, especialmente en las extremidades.
¿En qué consiste?
Se realiza con un ecógrafo que emite ondas sonoras de alta frecuencia. Al pasar un transductor por la piel sobre la zona a estudiar (como las piernas), estas ondas rebotan y crean imágenes en tiempo real. El modo Doppler añade información sobre la velocidad y dirección del flujo sanguíneo dentro de las venas.
¿Para qué sirve?
Principalmente, se utiliza para:
- Detectar trombosis venosa profunda (TVP).
- Evaluar insuficiencia venosa crónica.
- Controlar varices y su gravedad.
- Comprobar el estado de las venas antes de una cirugía o tratamiento.
- Identificar obstrucciones, estrechamientos o malformaciones.
¿Qué se siente?
Es una prueba indolora y segura. El paciente puede sentir una ligera presión del transductor sobre la piel y la sensación de frío si se aplica gel conductor. No se requieren agujas ni medicación.
Explicación de resultados anormales
Un resultado anormal puede indicar:
- Presencia de coágulos (trombosis) que pueden bloquear parcial o totalmente la vena.
- Reflujo venoso, es decir, la sangre fluye en sentido contrario al normal.
- Estrechamientos o bloqueos venosos.
- Venas dilatadas, como en casos de varices.
- Alteraciones del flujo que pueden estar relacionadas con enfermedades cardíacas o circulatorias.
En función del hallazgo, el especialista valorará el tratamiento más adecuado, que puede ir desde medidas conservadoras hasta intervenciones más específicas.


