¿Qué es la artroresonancia?
La artroresonancia es una técnica de diagnóstico por imagen que combina la resonancia magnética (RM) con la inyección de un medio de contraste en una articulación. Se utiliza para es obtener imágenes detalladas de las estructuras internas de la articulación, como cartílagos, ligamentos y tendones, permitiendo detectar lesiones que podrían pasar desapercibidas en una resonancia magnética convencional.
Síntomas que pueden requerir una artroresonancia
Esta prueba se solicita principalmente cuando existen síntomas que sugieren daño en una articulación. Algunos de ellos son:
- Dolor persistente en una articulación.
- Sensación de inestabilidad o bloqueos articulares.
- Hinchazón o inflamación sin causa aparente.
- Limitación en el movimiento de la articulación.
- Episodios recurrentes de luxación o subluxación.
¿Cuáles son las causas de los problemas articulares que requieren artroresonancia?
La artroresonancia se utiliza para evaluar múltiples afecciones articulares. Algunas de las causas más comunes son:
- Lesiones deportivas: rotura de ligamentos, tendones o cartílago articular.
- Desgaste por artritis: artrosis y artritis inflamatoria.
- Desgarros o fisuras en el labrum en cadera u hombro.
- Inestabilidad articular tras esguinces o traumatismos repetidos.
- Lesiones meniscales en la rodilla.
¿Es grave padecer lesiones articulares?
El pronóstico depende de la causa y la gravedad de la lesión. En algunos casos, los daños son leves y pueden mejorar con fisioterapia y tratamiento conservador. Sin embargo, si la lesión es grave y no se trata adecuadamente, puede generar dolor crónico, limitaciones funcionales e incluso necesidad de cirugía.
¿Cómo sé si necesito una artroresonancia?
Si sufres dolor persistente en una articulación y las pruebas convencionales (radiografías, ecografía o resonancia magnética simple) no han sido concluyentes, el especialista podría recomendarte una artroresonancia. Esta técnica se usa cuando se sospecha de lesiones internas difíciles de visualizar con otros métodos.
¿Se pueden prevenir las lesiones articulares?
En muchos casos, sí. Para reducir el riesgo de daño articular, se recomienda:
- Mantener un peso saludable para evitar sobrecargar las articulaciones.
- Practicar ejercicio de forma regular, con un calentamiento adecuado.
- Utilizar calzado adecuado y equipo de protección si se practican deportes de alto impacto.
- Evitar movimientos bruscos o sobrecargas repetitivas en las articulaciones.
- Tratar precozmente cualquier lesión para evitar complicaciones a largo plazo.
Tratamientos para las lesiones detectadas con artroresonancia
El tratamiento depende del tipo y gravedad de la lesión:
- Reposo y fisioterapia: para lesiones leves, la rehabilitación puede fortalecer la articulación y reducir el dolor.
- Infiltraciones articulares: aplicación de antiinflamatorios o ácido hialurónico para aliviar síntomas y mejorar la movilidad.
- Tratamientos farmacológicos: siempre prescritos por un médico, pueden incluir antiinflamatorios o analgésicos.
- Cirugía artroscópica: si la lesión es grave, puede ser necesario reparar o reconstruir la estructura dañada.
¿Qué especialista trata estas lesiones?
El especialista encargado de solicitar y evaluar una artroresonancia es el radiólogo intervencionista, pero dependiendo del diagnóstico, el tratamiento puede estar a cargo de un traumatólogo, un rehabilitador o un fisioterapeuta, según la complejidad del caso.
Si crees que puedes necesitar una artroresonancia, consulta a un especialista para una valoración adecuada.

