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Varices en 2025: ¿cómo se tratan y qué opciones existen?

Las varices no son solo un problema estético: se trata de una enfermedad venosa que refleja un mal funcionamiento del sistema circulatorio en las piernas. Cuando las venas pierden su capacidad de transportar la sangre de forma eficaz hacia el corazón, esta se acumula, generando dilataciones visibles, pesadez e incluso complicaciones si no se tratan a tiempo.


¿Qué opciones de tratamiento existen?

El abordaje de las varices ha cambiado de manera notable en los últimos años. Hoy en día, contamos con técnicas seguras, eficaces y mínimamente invasivas que permiten al paciente reincorporarse rápidamente a su vida cotidiana.


Tratamientos conservadores

En fases iniciales o cuando las varices son pequeñas, se puede recurrir a medidas no quirúrgicas, como:

  • Medias de compresión: mejoran el retorno venoso y alivian la pesadez.
  • Cambios de estilo de vida: mantener un peso saludable, practicar ejercicio regular y evitar el sedentarismo.


Escleroterapia

Consiste en la inyección de una sustancia esclerosante dentro de la vena afectada. Esta provoca su cierre y posterior reabsorción por parte del organismo. Es un tratamiento muy utilizado en varículas y arañas vasculares.


Láser endovenoso y radiofrecuencia

Son técnicas mínimamente invasivas que han sustituido en muchos casos a la cirugía tradicional. Se introducen fibras finas dentro de la vena y, mediante calor, se consigue sellarla sin necesidad de extraerla.

  • Ventajas: menor dolor postoperatorio, ausencia de cicatrices y rápida recuperación.


Microcirugía o flebectomía ambulatoria

Se utiliza para eliminar varices de tamaño mediano mediante pequeñas incisiones apenas visibles. Generalmente se realiza con anestesia local y el paciente puede marcharse a casa el mismo día.


Cirugía convencional

Hoy en día se reserva para casos avanzados. Consiste en extraer las venas dañadas mediante técnicas como el “stripping”. Aunque sigue siendo efectiva, suele implicar un postoperatorio más largo que las técnicas modernas.



¿Qué resultados se pueden esperar?

El objetivo del tratamiento es doble: mejorar los síntomas (pesadez, calambres, hinchazón) y evitar complicaciones a largo plazo, como úlceras venosas o trombosis. Además, la mejoría estética suele ser evidente, lo que contribuye a la calidad de vida del paciente.


Las varices tienen solución, pero cada paciente necesita un enfoque personalizado. La elección del tratamiento depende del grado de insuficiencia venosa, el tamaño de las varices y las características individuales. Por ello, la valoración por un cirujano vascular es fundamental para decidir la técnica más adecuada y lograr el mejor resultado posible.