¿Cuándo es necesaria la terapia de reemplazo de testosterona en el hombre?

La terapia de reemplazo de testosterona está indicada únicamente cuando existe un hipogonadismo confirmado, es decir, niveles bajos de testosterona en sangre junto con síntomas clínicos claros como fatiga, disminución de la libido o pérdida de masa muscular. Como explica el Dr. Enrique Fes Ascanio, urólogo, no debe prescribirse a hombres con niveles hormonales normales, aunque presenten cansancio u otros síntomas inespecíficos.
¿Qué es el hipogonadismo y cómo se diagnostica?
El hipogonadismo de inicio tardío es la disminución progresiva de testosterona asociada a la edad, aunque también puede tener causas primarias o secundarias en hombres jóvenes. El diagnóstico requiere al menos dos analíticas de testosterona total en ayunas, por la mañana, junto con una valoración clínica de síntomas como disfunción eréctil, disminución del deseo sexual, pérdida de energía o cambios de ánimo. No basta con una cifra baja aislada: los síntomas deben acompañar al resultado analítico.
¿Qué beneficios aporta la testosterona a los pacientes con déficit real?
En hombres con déficit de testosterona confirmado, la terapia de reemplazo con testosterona (TRT) puede mejorar la función sexual, especialmente el deseo o la libido, y favorecer el aumento de la masa muscular, la fuerza y la densidad mineral ósea. Su efecto sobre la función eréctil suele ser más discreto y es más evidente en pacientes con hipogonadismo y niveles bajos de testosterona, especialmente cuando coexisten otras causas tratables de disfunción eréctil. Por ello, es fundamental individualizar las expectativas antes de iniciar el tratamiento, ya que la TRT no constituye un tratamiento específico para la disfunción eréctil en ausencia de un déficit hormonal demostrado.
¿Es segura la testosterona para el corazón y la próstata?
Durante años existió preocupación sobre el riesgo cardiovascular asociado a la testosterona. El estudio TRAVERSE, publicado en el New England Journal of Medicine y presentado en 2023, incluyó a más de 5.000 hombres de 45 a 80 años con hipogonadismo y alto riesgo cardiovascular, y no encontró un mayor riesgo de infarto, ictus o muerte cardiovascular con testosterona transdérmica frente a placebo. Este mismo ensayo, con datos recogidos entre 2018 y 2022, tampoco halló un aumento del riesgo de cáncer de próstata de alto grado ni de ningún otro tipo. No obstante, estos datos de seguridad se aplican exclusivamente a hombres con deficiencia documentada de testosterona, no a quienes tienen niveles normales.
¿Qué seguimiento requiere un paciente en tratamiento?
El seguimiento debe realizarse a los 3, 6 y 12 meses de iniciado el tratamiento, y al menos anualmente después, evaluando la respuesta clínica junto con testosterona total, hematocrito y PSA. El hematocrito elevado es el efecto secundario más frecuente y obliga a ajustar dosis o suspender temporalmente el tratamiento. La TRT está contraindicada en pacientes con cáncer de próstata activo, hiperplasia prostática significativa no controlada o deseo de fertilidad a corto plazo, ya que puede suprimir la espermatogénesis.
Conclusión
La testosterona es una herramienta terapéutica eficaz y, según la evidencia actual, segura cuando se administra en pacientes correctamente diagnosticados y bajo supervisión urológica continuada. Un diagnóstico riguroso y un seguimiento adecuado son las claves para un tratamiento exitoso.
Bibliografía
- Lee, H., et al. (2024). Testosterone replacement therapy for male sexual dysfunction. Cochrane Database of Systematic Reviews. https://www.cochranelibrary.com/es/cdsr/doi/10.1002/14651858.CD013071.pub2/full/es
- Bhasin, S., et al. (2023). Testosterone replacement therapy for hypogonadism [TRAVERSE trial]. New England Journal of Medicine. Presentado en ENDO 2023: The Endocrine Society Annual Meeting.
- Fisiología del Ejercicio. (2023). Terapia de reemplazo de testosterona en hombres de edad avanzada. https://www.fisiologiadelejercicio.com/terapia-de-reemplazo-de-testosterona-en-hombres-de-edad-avanzada/

