¿Qué es una fístula anal?
Una fístula anal es la comunicación anómala del interior del ano con la piel que hay alrededor del mismo, o incluso con tejidos más separados como la bolsa escrotal o la vagina.
¿En qué consiste la fístula anal? ¿Cuáles son sus síntomas?
Se trata de una enfermedad molesta y que puede ser invalidante, que provoca al paciente dolor y emisión de pus de forma continua. También puede suceder que se pueda formar una acumulación en el interior provocándose un absceso, que obliga a una cirugía urgente.
¿Qué causa esta patología?¿Existe alguna manera de evitarla o prevenirla?
La causa más común es la inflamación e infección de una pequeña glándula que existe en el interior del ano. Se desconoce por qué sucede ésto, de manera que no se ha encontrado factores que lo favorezcan o que permitan su prevención. De forma menos frecuente la inflamación está asociada a un padecimiento que se denomina Enfermedad de Crohn o incluso en el contexto de un postparto, como consecuencia de un desgarro vaginal en el momento del alumbramiento (fístula recto-vaginal).
¿Puede derivar la fístula en otra enfermedad?
De forma excepcional se ha encontrado fístulas que terminan malignizándose después de muchos años de padecimiento.
¿Cómo tratar la fístula anal?
La complejidad de una fístula se define por el número de aperturas alrededor del ano, o número de trayectos y orificios en el interior. Y lo que es más importante su relación con los esfínteres (músculos que permiten la continencia de las heces). En función de ello se puede proceder a realizar tratamientos simples, como la extirpación de la fístula cortando un poco de dichos músculos, y cuya repercusión en la continencia puede ser poca. O practicarse procedimientos que deben evitar el daño de los mismos, extirpando sólo el trayecto y cerrando el orificio del interior.
Hoy en día las terapias con sellantes (como el colágeno) o la utilización de la medicina regenerativa (factores de crecimiento y células madre) está significando un verdadero cambio en el paradigma terapéutico, debido a que pueden curar hasta la mitad de los pacientes con una única inyección, sin necesidad de curas. Por otro lado, no existe evidencia científica de peso para recomendar el uso de láser como tratamiento de la fístula anal