Preguntas frecuentes sobre el Neuroblastoma

Escrito por: Dr. Leopoldo Martínez Martínez
Publicado: | Actualizado: 15/11/2018
Editado por: Anna Raventós Rodríguez

 

¿Cuándo suele aparecer el Neuroblastoma? ¿Qué incidencia tiene en los niños?

El neuroblastoma es el tumor sólido más frecuente en la infancia; se diagnostican entre 9 y 10 casos por cada millón de niños cada año.

 

Su incidencia es aproximadamente el doble que la de la leucemia, y es más frecuente por debajo del año de vida, siendo ya más raro a partir del tercer año.

 

Neuroblastoma: síntomas y diagnóstico

Los síntomas dependen de la edad en la que se diagnostica, el tipo de tumor, su localización y si tiene o no metástasis al diagnóstico. Puede ser desde un hallazgo casual en una prueba de imagen practicada por otro motivo hasta la presencia de una gran masa abdominal de crecimiento muy rápido en pocos días. Como la localización más frecuente es abdominal, suelen ser síntomas digestivos (pérdida de apetito, vómitos, aumento del perímetro abdominal, presencia de masa palpable, diarrea…) los que se presentan en primer lugar.

 

El neuroblastoma es el tumor sólido más frecuente en la infancia

 

La afectación de los niños también es variable. En aquellos en que el diagnóstico es casual, la afectación es nula. Pero en tumores agresivos, de gran tamaño y con metástasis, puede afectar muchísimo el estado general. Depende también de la edad al diagnóstico, pues no es igual el recién nacido que el paciente de más edad.

 

Factores de riesgo del neuroblastoma

Aunque se ha investigado mucho sobre los factores de riesgo que pueden producir la aparición de un neuroblastoma, hasta hoy se han descubierto muy pocos. La presencia de otros neuroblastomas en la familia es muy rara. Es más frecuente, aun siendo rara, la asociación a determinados síndromes como la neoplasia endocrina múltiple, la neurofibromatosis, el síndrome de hipoventilación central (Ondine) o la enfermedad de Hirschsprung.

 

¿Es posible prevenir el neuroblastoma?

Probablemente se puede diagnosticar precozmente en aquellos síndromes con riesgo de padecerlo. Pero su prevención es compleja y los programas de detección precoz mediante la medición de ciertos metabolitos en la orina de los recién nacidos se dejaron de hacer por su escaso rendimiento.

 

Neuroblastoma: diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico es siempre clínico, de imagen y mediante biopsia. Requiere tanto pruebas de imagen sofisticadas como la toma de muestra del tumor o sus metástasis, pues ambas son necesarias para la clasificación del tumor en distintos grupos de riesgo y su acomodación posterior a determinadas líneas de tratamiento.

 

El tratamiento es variable en función de ese riesgo. Está estandarizado por asociaciones oncológicas pediátricas supranacionales, siguiendo varias líneas diferentes que pueden ir desde no hacer nada (tratamiento conservador o expectante) hasta incluir quimioterapia, radioterapia, tratamiento quirúrgico, inmunoterapia y trasplante de médula ósea.

 

Existen pocos centros en toda España familiarizados con todas estas terapias, por lo que los pacientes con mayor riesgo probablemente deberían ser tratados en Servicios de Oncología Pediátrica con mayor experiencia.

Por Dr. Leopoldo Martínez Martínez
Cirugía Pediátrica

Experto en Neuroblastoma, tumores torácicos-pared costal, tumores germinales; teratomas; criptorquidia, hernia inguinal y Atresia de esófago; el Dr. Martínez Martínez es un destacado especialista en Cirugía Pediátrica. Es Jefe de este servicio en Hospitales Madrid y el Hospital La Paz, actividad que compagina con la docencia, siendo profesor asociado de Pediatría en la Universidad Autónoma de Madrid. Ha realizado numerosas publicaciones dentro de la especialidad y se le han concedido diferentes Proyectos FIS como investigador principal. Además, es miembro de diferentes asociaciones.

Ver perfil

Valoración general de sus pacientes