Estreñimiento funcional en la infancia: abordaje práctico para familias
El estreñimiento funcional es uno de los motivos de consulta más frecuentes en cirugía pediátrica y en atención primaria. En España, su prevalencia en la población infantil es elevada y se asocia a un impacto significativo en la calidad de vida del niño y su familia. Abordamos este problema junto al Dr. Detlef Oliu San Miguel, especialista en Cirugía Pediátrica en Murcia.
¿Por qué aparece?
En la mayoría de los casos, el origen es conductual y funcional. Suele iniciarse tras una evacuación dolorosa que lleva al niño a retener las heces para evitar el dolor. Este círculo vicioso favorece la deshidratación de las heces en el colon, aumentando su dureza y el dolor al defecar. Factores como el inicio de la escolarización, cambios en la rutina, retirada del pañal o dietas pobres en fibra y líquidos pueden contribuir.
Manifestaciones clínicas
Los signos más habituales incluyen:
- Disminución de la frecuencia de deposiciones (menos de 3 por semana).
- Heces duras o de gran tamaño.
- Dolor abdominal recurrente.
- Episodios de ensuciamiento fecal (encopresis), especialmente en niños mayores.
- Conductas de retención (posturas rígidas, evitación del baño).
Es importante destacar que la encopresis no es voluntaria, sino consecuencia del acúmulo fecal.
Evaluación clínica
El diagnóstico es fundamentalmente clínico y se basa en criterios internacionales (como los criterios de Roma IV). No suelen requerirse pruebas complementarias, salvo presencia de signos de alarma: retraso en la eliminación de meconio, pérdida de peso, vómitos biliosos, sangrado rectal sin fisura, o alteraciones neurológicas. En estos casos, debe descartarse una causa orgánica.
Tratamiento basado en la evidencia
El abordaje debe ser integral y prolongado, combinando medidas educativas, dietéticas y farmacológicas:
- Educación familiar: Explicar el mecanismo del estreñimiento y eliminar sentimientos de culpa. La adherencia es clave.
- Hábitos evacuatorios: Establecer rutinas tras las comidas (reflejo gastro-cólico), con un tiempo adecuado en el baño y postura correcta (uso de reposapiés).
- Dieta equilibrada: Aumentar la ingesta de fibra (fruta, verdura, legumbres) y líquidos. Evitar restricciones innecesarias como retirar lácteos sin indicación médica.
- Tratamiento farmacológico: Los laxantes osmóticos (como el polietilenglicol) son de primera línea, seguros y eficaces. No generan dependencia cuando se usan correctamente.
- Desimpactación inicial: En casos con gran acúmulo fecal, puede ser necesario un tratamiento inicial intensivo.
El tratamiento debe mantenerse durante meses, incluso tras la mejoría, para evitar recaídas.
Un enfoque menos tratado: el impacto emocional y escolar
Un aspecto menos abordado es la repercusión en el entorno escolar. El miedo a usar baños públicos o la vergüenza por episodios de encopresis pueden generar ansiedad y aislamiento. La coordinación con el centro educativo y la normalización del problema son fundamentales para el éxito terapéutico.
Pronóstico
Con un manejo adecuado, la mayoría de los niños presentan una evolución favorable. No obstante, el abandono precoz del tratamiento es una de las principales causas de recaída.
Conclusión
El estreñimiento funcional infantil es un trastorno frecuente, benigno pero potencialmente cronificado si no se trata correctamente. Un enfoque estructurado, basado en la evidencia y adaptado al contexto familiar y escolar en España, permite obtener excelentes resultados y mejorar significativamente el bienestar del niño.