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¿Para qué sirve una ecografía facial?

La ecografía es una técnica de diagnóstico por imagen que emplea ondas de sonido de alta frecuencia (ultrasonidos) para la obtención de imágenes.

 

La ecografía aplicada a la medicina estética abre una nueva puerta al facultativo que proporciona la seguridad necesaria para afrontar cualquier tratamiento, así como una mayor eficacia en los mismos y poder tratar las complicaciones de forma segura y precisa.

 

La ecografía facial valora el envejecimiento del rostro

 

¿Cuándo se utiliza?

La ecografía facial sirve para:

 

•       Valoración objetiva de envejecimiento.

•       Objetivación de resultados.

•       Diagnóstico de rellenos faciales previos.

•       Elección de tratamientos.

•       Estudio de complicaciones.

•       Tratamiento de complicaciones.

•       Ecoguiado de tratamientos.

•       Fines de investigación.

 

¿Qué aspectos analiza la ecografía facial?

 Con la ecografía aplicada a la medicina estética podemos medir el envejecimiento de las estructuras de la cara y el cuerpo, tanto de la piel como de los paquetes grasos a nivel facial, como la grasa e inestetismos a nivel corporal. De esta manera, permite realizar un diagnóstico preciso de lo que necesita el paciente y tiene la capacidad de pautar o llevar a cabo el tratamiento más adecuado.

 

¿De qué forma ayuda a planificar un buen tratamiento?

Con el mapeo vascular previo podemos trabajar de manera segura, sabiendo en todo momento la posición de arterias y venas bajo la piel, así como la correcta colocación de los tratamientos.

  

¿Cuándo no podremos colocarnos rellenos faciales?

La ecografía ayuda al especialista en Medicina Estética a valorar la existencia de rellenos previos y de procesos infecciosos e inflamatorios, lo cual no contraindica la colocación de un nuevo relleno, así como también nos permite diagnosticar productos de rellenos mal colocados y nos permite corregir esos problemas.