¿Que es el metabolismo emocional?
¿Notas cansancio, distensión abdominal, insomnio, malas digestiones, cefalea, mareo?
¿Tu analítica es normal pero te sientes realmente sin energía?
¿Que es eso de la inflamación de lo que habla todo el mundo?
El ser humano es multidimensional. Todos tenemos un cuepo físico, pero también un cuerpo mental, emocional y espiritual.
El cuerpo mental y emocional forman el INCONSCIENTE, que controla aproximadamente el 95 % de nuestros procesos internos, incluso de nuestra biología. Solo somos conscientes de la punta del iceberg, de un 5 % de lo que en realidad ocurre en nuestro interior.
El inconsciente es un disco duro que lo guarda todo: heridas, programas, creencias, tu sombra, tu dolor, tus rechazos, tus angustias, tu vergüenza, tu culpa..… (son las memorias del alma, y para nosotros constituye nuestra ÚNICA realidad). La secuencia es siempre la misma:
Pensamiento → Emoción → Acto
Por eso, para no ser reactivos, para al menos ganar unos segundos para entender qué emoción nos está invadiendo, resulta fundamental mirar ese inconsciente. Detectar patrones de vida que se repiten en nuestra cotidianidad. Personas, sucesos, experiencias…que se repiten una y otra vez.
¿Por qué todo se repite? Porque nuestro inconsciente atrae y replica toda la información que lleva consigo, actuando como un poderoso imán. Aunque nuestro inconsciente este equivocado, ¡para nosotros es la verdad absoluta¡, y es lo que replicamos continuamente. Esto no cambiará nunca hasta que lo comprendamos, y hasta que por fin decidamos sentir lo que no hemos querido percibir. Solo así se pueden crear otras nuevas rutas neuronales, con otra información.
No puedo trabajar tu cuerpo físico sin ayudarte a mirar y comprender tu inconsciente.
El término metabolismo emocional hace referencia al modo en que las emociones y los pensamientos influyen en el funcionamiento del organismo. Así como el cuerpo procesa los alimentos para obtener energía, también “procesa” las experiencias emocionales. Cuando ese equilibrio se rompe —por estrés, ansiedad o tristeza mantenida—, el cuerpo puede manifestar síntomas físicos. Desde la medicina de familia, este enfoque permite comprender que la salud no se limita a lo que es medible o visible en una analítica, sino que incluye el bienestar psicológico y social. Un paciente no es solo su colesterol o su tensión arterial: es un conjunto de experiencias, programas, creencias, hábitos y emociones que interactúan constamente entre sí. Cada emoción desencadena una respuesta fisiológica. Todo ello tiene consecuencias orgánicas reales y medibles, pero cuyo origen está, muchas veces, en un desequilibrio emocional.
Una visión médica más completa del paciente.
- El concepto de metabolismo emocional invita a tratar al paciente desde todos los ángulos, combinando el abordaje físico con el emocional. En la práctica clínica, esto implica:
- Escuchar al paciente de forma activa y empática. Tratar a cada paciente de manera individualizada. Dedicar tiempo a conocer en profundidad a cada paciente
- Analizar sus hábitos de vida y su contexto emocional.
- Combinar el tratamiento médico con herramientas de apoyo psicológico o terapia cognitivo-conductual, si es necesario.
- Fomentar el autocuidado, la actividad física, el descanso y una alimentación equilibrada, pilares que también influyen en la regulación emocional.
Este enfoque integral no reemplaza los tratamientos médicos tradicionales, sino que los complementa y potencia, permitiendo así una visión más completa.
Se trata de buscar la causa de lo que está ocurriendo, no tratar únicamente el síntoma.
¿Te apuntas?


