Hiperhidrosis: ¿cuáles son los tratamientos más comunes?
Para tratar la hiperhidrosis disponemos de varios tratamientos tópicos y orales a base de hidróxido de aluminio, iontoforesis o anticolinérgicos respectivamente, pero normalmente son mal tolerados y con efectos secundarios importantes.
Por otro lado, la aplicación de neuromoduladores (toxina) mediante múltiples microinyecciones, se tolera bien, pero tienen una duración limitada, aproximadamente 6 meses.
Y, por último, como tratamiento definitivo, disponemos de una pequeña cirugía: la simpatectomía torácica bilateral.
¿Cuándo se recomienda considerar la opción de la cirugía?
Aunque la hiperhidrosis no es una alteración grave, existen pacientes muy afectados en su día a día por este sudor excesivo a nivel de las palmas de las manos. Principalmente, en estos casos, es cuando los pacientes están más satisfechos con el resultado de la cirugía, dado que es eficaz en más de un 90-95% de los casos y definitivas.
¿Cuáles son las áreas del cuerpo más afectadas por la hiperhidrosis y cómo varía el tratamiento según la ubicación del exceso de sudoración?
Puede existir un exceso de sudor generalizado, en este caso el paciente no es candidato a tratamientos locales, y se deben descartar otras causas de sudoración, como pueden ser alteraciones hormonales o enfermedades sistémicas principalmente.
Si estamos ante una hiperhidrosis focal primaria, las zonas afectadas principalmente son:
- Las palmas de las manos: en este caso, la cirugía es el tratamiento más eficaz y definitivo; aunque se pueden realizar inyecciones de neuromoduladores, con una duración en torno a 4-6 meses, o aplicaciones diarias de iontoforesis para controlar los síntomas, aunque la iontoforesis suele ser una tratamiento engorroso y, por lo tanto, los pacientes lo abandonan.
- Las axilas: la cirugía es eficaz al igual que a nivel de las manos, únicamente es que en este caso el problema suele ser más estético (mancha de sudor a nivel de la ropa en las axilas), tenemos que tener en cuenta que puede haber un porcentaje no despreciable de sudor reflejo después de la cirugía, hasta un 30 %, en este caso, si aparece, solamente cambiaríamos el lugar de la sudoración, de las axilas, hacia la espalda o abdomen (por ejemplo). Las inyecciones de neuromoduladores (toxina) son muy eficaces y bien toleradas, pudiéndose repetir en las épocas en las que el paciente presente más síntomas. Por último, existen en el mercado numerosos desodorantes con base de hidróxido de aluminio, eficaces, pero provocan en muchas ocasiones eczema y descamación de las axilas, por lo que se abandona su uso.
- A nivel de las plantas de los pies los tratamientos son más limitados, la cirugía está contraindicada; por lo que únicamente podemos aplicar productos antitranspirantes o realizar inyecciones de neuromoduladores, cuyo uso no está extendido a nivel plantar.
Consejos para los pacientes antes y después de un tratamiento para la hiperhidrosis
Principalmente evitar el consumo de tabaco, como en todas las cirugías a nivel torácico, con el fin de disminuir el riesgo de sufrir problemas respiratorios durante la anestesia.
Durante el postoperatorio, se puede realizar vida normal, guardando cierto grado de reposo, dado que el paciente puede presentar dolor o molestias que precisen tomar analgesia duranta alguna semana.
En el caso de las inyecciones con neuromoduladores, se recomienda mantener las manos limpias, sin manipular objetos excesivamente sucios, dado que es necesario realizar múltiples inyecciones a nivel de ambas manos.
¿Qué avances se han producido en el campo de los tratamientos para la hiperhidrosis?
En los últimos años se ha visto que, durante la cirugía, una eliminación de menos niveles de la cadena simpática (nervio a nivel del que actuamos en la simpatectomía), implican un menor porcentaje de sudor reflejo. Del mismo modo hay disponibles tratamientos menos conocidos como la ablación de glándulas sudoríparas mediante radiofrecuencia, sobre todo a nivel axilar. Se trata pues, de conseguir el mejor efecto con los menores riesgos posibles.
¿Qué aspectos emocionales y psicológicos pueden verse afectados a causa de la hiperhidrosis?
El punto más importante es la repercusión emocional que conlleva; la hiperhidrosis suele aparecer en edades tempranas de la adolescencia, momento en el que los jóvenes se encuentran en pleno desarrollo emocional, por lo que esta alteración, en muchas ocasiones, los lleva a retraerse, incluso a alterar sus relaciones sociales por el miedo al “qué dirán”.
Cuando conseguimos romper ese círculo “vicioso” y logramos que las manos o las axilas permanezcan secas, solucionamos el problema desde su raíz y el paciente gana en autoestima.


