¿Es el estrabismo heredable?
Es bastante común que las personas diagnosticadas con estrabismo —o sus familiares— se pregunten si esta condición ocular puede ser hereditaria. No resulta raro ver varios casos de estrabismo dentro de una misma familia, incluso con antecedentes de cirugías correctivas, lo que genera preocupación sobre su posible transmisión genética.
Pero, ¿qué es y por qué aparece el estrabismo?
El estrabismo es un trastorno en el que los ojos no están alineados correctamente y no miran exactamente en la misma dirección al mismo tiempo. Existen diversos tipos, y aunque en algunos se conoce su causa, la mayoría de los estrabismos que se manifiestan en la infancia, denominados "estrabismos esenciales", no tienen una explicación clara. Lo que sí sabemos es que suele existir una alteración en los mecanismos cerebrales que controlan la coordinación y estabilidad entre ambos ojos.
Cuando se estudian las causas del estrabismo, se considera una interacción entre factores genéticos y ambientales. Comprender estos elementos puede ayudar en la detección temprana y el tratamiento oportuno, especialmente para prevenir complicaciones como la ambliopía (conocida como "ojo vago").
¿Cuáles son los factores ambientales asociados?
Numerosas investigaciones han identificado distintos factores externos que pueden aumentar el riesgo de que un niño desarrolle estrabismo. Entre los más relevantes se encuentran:
Durante el embarazo:
- La madre fuma.
- La madre consume alcohol, lo que en casos de síndrome alcohólico fetal produce estrabismo en 8 de cada diez casos
- Los padres son de edad avanzada.
Post-nacimiento:
- Bebé prematuro y/o bajo peso al nacer.
- Complicaciones neonatales, como infecciones, ictericia, problemas respiratorios... Hasta un 60% de los niños con parálisis cerebral tienen estrabismo.
Factores ópticos:
- Ansiometropía: la diferencia significativa de graduación entre ambos ojos puede dificultar la fusión de imágenes en el cerebro, generando desalineación ocular.
- Hipermetropía: es uno de los factores más determinantes. Cuando un niño hipermétrope necesita forzar el enfoque, ese esfuerzo puede desencadenar un estrabismo convergente (los ojos se desvían hacia adentro).
¿Cuál es el papel de la genética en el estrabismo?
La predisposición hereditaria también juega un papel importante. Diversos estudios han demostrado que un niño con antecedentes familiares de estrabismo tiene hasta cuatro veces más probabilidades de desarrollarlo. Y si un hermano ya ha sido diagnosticado, ese riesgo se duplica.
En la mayoría de los casos familiares, el tipo de estrabismo suele coincidir. Esto sugiere que existen patrones genéticos compartidos. La herencia suele ser de tipo poligénico, es decir, intervienen múltiples genes junto con factores ambientales.
Los estudios con gemelos refuerzan esta idea: entre gemelos idénticos (monocigóticos), la coincidencia en el tipo de estrabismo puede llegar al 90%, mientras que entre los mellizos (dicigóticos) oscila entre el 12% y el 60%.
Recientemente, la investigación genética ha identificado una posible asociación con el cromosoma 7, y también se están explorando vínculos con los cromosomas 4 y 9.
A pesar de que no todos los casos de estrabismo tienen una causa claramente identificable, tanto los factores genéticos como los ambientales pueden influir significativamente en su aparición. Por eso, si existe historia familiar, es recomendable una revisión oftalmológica temprana. El diagnóstico precoz permite actuar a tiempo, especialmente para prevenir la ambliopía y mejorar las probabilidades de éxito con tratamiento, ya sea óptico, terapéutico o quirúrgico.


