

Con la llegada del coronavirus a nuestras vidas, nos hemos visto obligados a adaptarnos a las circunstancias y dejar nuestra rutina de lado para confinarnos en casa durante una larga temporada.
Debido al alto riesgo de contagio, los profesionales se han tenido que cerrar consultas y a cancelar miles de citas. Pero gracias a la tecnología, en muchos casos, se ha podido seguir atendiendo a los pacientes de forma efectiva mediante la telemedicina.
Este es el caso de la terapia psicológica online, que desde hace unos años, se ha ido expandiendo cada vez más.
Mediante la telemedicina, la psicología puede abarcar y ayudar a un mayor número de pacientes, ya que no requiere de sesiones presenciales sino que se realiza a través de Internet. Es ideal para aquellos pacientes que no tienen apenas tiempo, o los que por los motivos que sean no pueden moverse de casa o, para casos como los actuales, en los que por motivos mayores se deben cerrar las consultas.
El contacto entre el psicólogo y paciente se puede establecer mediante distintas modalidades:
Todo dependerá de cada persona y sus necesidades. Distinguiremos dos modalidades de consulta: la de orientación o la apoyo puntual.
Durante la primera consulta se observará si se trata de una persona que necesita una intervención puntual, informarse sobre un problema puntual para aclarar dudas o escuchar una segunda opinión… O, por el contrario, ver que estamos frente a una persona que presenta un trastorno psicológico, como la ansiedad o una crisis personal, entre otros.
En el segundo caso, se requerirá de una intervención similar a la de un tratamiento presencial, estableciendo un número de sesiones y un tratamiento personalizado.
Se suelen establecer tareas a realizar entre sesiones para que el paciente vaya trabajando entre consultas e ir avanzando. Todo esto se valorará durante la primera consulta realizando un diagnóstico.
Presenta bastantes ventajas respecto a la terapia tradicional:
Existen también limitaciones y desventajas:
Es importante que el psicólogo y el paciente se sientan cómodos y se cree un vinculo profesional agradable y con confianza, si no la terapia no será exitosa.
La ética de la terapia psicológica online es la misma que en la psicología tradicional y se rige por el Código Deontológico del Psicólogo.
En cualquier caso, debemos saber quién es la persona que se vaya a poner en tratamiento por esta vía. Pero también es necesario alertar sobre el intrusismo profesional de personas que no estén acreditadas.
Podéis encontrar mis servicios telemáticos en mi perfil, tanto de mensajería como telemedicina.
Psicología en Madrid