

Te contamos la dieta que está acumulando miles de seguidores y con la que puedes tener menos riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, diabetes e incluso síndromes metabólicos. Para ello, la especialista en Nutrición, Inés Pérez Martí nos cuenta sus puntos clave.
La palabra ya lo dice: es un 80% vegetariana, ya que es un estilo de vida flexible que también contempla proteína animal, pero en menor proporción. Lo que dominan son los vegetales, frutas, legumbres, cereales y frutos secos y también incluye lácteos y huevos (productos originados por los animales), ingesta puntual de pescado y sobre todo carne blanca, ya que se opta por la producción ecológica.
La dieta flexiteriana es un estilo de vida, muchos seguidores se preocupan por el bienestar de los animales y el respeto por el planeta (tienen conciencia del uso de nuestros recursos naturales).
Además, es un estilo de vida beneficioso, ya que priman los alimentos naturales, y se evitan los procesados ricos en azucares y grasas trans. Será beneficiosa siempre y cuando no haya carencias y se evalúen ciertos nutrientes como proteínas, hierro, Calcio, vitamina B12, vitamina D y Omega 3 (pescado, nueces, semillas de lino y chía).
También puede ser una dieta variada, suficiente y equilibrada siempre que esté bien planificada, con beneficios varios:
Los alimentos de origen animal poseen gran cantidad de proteínas, además de vitaminas y minerales y la dieta flexiteriana no renuncia a ellos. Además, los alimentos vegetales también son fuentes de proteína (frutos secos, semillas, pipas, legumbres, etc.).
Según la OMS, la ingesta de proteína diaria recomendada es de 0.8g/kg/día (gramos de proteína por kilo de peso corporal) y que la mitad de esa proteína ha de ser de origen vegetal (legumbres, frutos secos y cereales).
Hay que valorar de forma individual la necesidad de proteínas, sobre todo en deportistas (1.5 hasta 2/g/Kg/día), gente de edad avanzada o que sufran patologías como cáncer, para así evitar la sarcopenia (disminución de fuerza y masa muscular).
Un exceso en proteínas puede acarrear problemas renales y de hígado (exceso de ácido úrico, urea y amoniaco y baja asimilación de calcio), ya que el cuerpo no puede procesar y expulsar a través de la orina el residuo sobrante.
En la dieta Flexiteriana priman las proteínas vegetales a las animales, sin renunciar a ellas.
Los alimentos de origen animal tienen más cantidad de proteínas y son de mayor valor biológico que las de origen vegetal. Las proteínas animales son ricas en purinas (compuestos que al degradarse se transforman en ácido úrico) y colesterol. En cambio, las proteínas vegetales también tienen su punto a favor: nos aportan potasio y fibra.
Como hemos mencionado, una dieta puede ser equilibrada en proteínas solo vegetales si está bien planificada (legumbres, también la soja y sus derivados, temphe, seitan, frutos secos, semillas y pipas, pseudocereales como la quínoa y el trigo sarraceno).
Si la dieta incluye huevos y lácteos, será más fácil completar la necesidad de proteínas y vitaminas del grupo B.
En la dieta Flexiteriana siempre se podrá optar por comer carne de forma puntual, sobre todo mujeres con tendencia a padecer anemia (el hierro Hemo de la proteína animal tiene mayor asimilación que el vegetal no hemo) o pescado (a falta de omega 3).
Las proteínas son esenciales para la vida, están presentes en todas las células de nuestro cuerpo y se estructuran en aminoácidos.
Una dieta saludable y variada es más que suficiente para obtener las proteínas que nuestro organismo necesita a diario. Un suplemento de proteínas se puede recomendar siempre y cuando sea necesario y no se llegue con la ingesta de la dieta a la dosis óptima, por ejemplo, en casos de patología oncológica, bajo peso, sarcopenia (perdida masa y fuerza muscular), recuperación de una cirugía, o en personas de edad avanzada que no puedan deglutir. Habría que valorar cada caso de forma individual y tratar de optimizar la dieta del paciente.
Muchos deportistas toman suplementos de proteínas en polvo a base de soja, huevo, cáñamo, guisante, arroz…barritas o batidos. Se suplementan para reparar tejidos, ganar masa muscular o mejorar su rendimiento.
Todo deportista debería asesorarse antes de tomar suplementos, ya que como hemos visto un exceso de proteínas puede provocar problemas, en un futuro una sobrecarga de hígado y riñón.
Pide cita con Inés Pérez Martí, especialista en Nutrición y Dietética a través de su perfil.
Nutrición y Dietética en Barcelona