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Criolipólisis: qué es, cómo funciona y qué resultados ofrece

La criolipólisis es una técnica no invasiva que se utiliza para disminuir la grasa localizada en determinadas zonas del cuerpo. También se conoce como tratamiento de eliminación de grasa mediante frío o remodelación corporal por congelación.


Este procedimiento se fundamenta en que las células grasas son más sensibles a las bajas temperaturas que otros tejidos próximos. Al someterlas al frío durante un tiempo determinado, estas células sufren un daño que puede provocar su muerte, mientras que los tejidos circundantes se mantienen relativamente preservados.


Posteriormente, el organismo elimina de forma progresiva las células grasas dañadas, lo que contribuye a reducir el grosor de la capa de grasa en la zona tratada.



¿Cómo es el procedimiento?

Durante una sesión de criolipólisis, se coloca un aplicador sobre la región corporal que se desea tratar. Este dispositivo enfría de manera controlada y localizada el tejido adiposo subcutáneo durante un periodo establecido, que suele situarse entre 50 y 70 minutos por sesión, según el equipo utilizado y el área tratada.


Al comienzo del procedimiento, el paciente puede notar una sensación de succión y frío intenso. A medida que avanza la sesión, es habitual que aparezca una sensación de adormecimiento en la zona debido a la exposición al frío.


Mecanismo de acción

La criolipólisis se fundamenta en la mayor sensibilidad de las células grasas a las bajas temperaturas en comparación con otros tipos celulares. Cuando se exponen al frío bajo condiciones controladas, estas células pueden sufrir daños que desencadenan su muerte.


Posteriormente, el organismo activa mecanismos biológicos que permiten procesar y eliminar gradualmente las células afectadas. Este proceso puede dar lugar a una disminución visible de la grasa en la región tratada.


Áreas de tratamiento

La criolipólisis puede aplicarse en diferentes partes del cuerpo en las que se acumula grasa localizada, como el abdomen, los flancos o michelines, los muslos, los brazos, la espalda y la zona submentoniana o papada.


Resultados y duración

Los efectos de la criolipólisis comienzan a apreciarse habitualmente durante las semanas posteriores al procedimiento, a medida que el organismo elimina las células grasas afectadas. Esto puede traducirse en una disminución del volumen de la zona tratada y en una silueta más definida.


La duración de los resultados depende de factores individuales y de los hábitos de vida de cada persona. Mantener una alimentación equilibrada y practicar ejercicio físico de forma regular puede ayudar a conservar los resultados obtenidos.


Seguridad y efectos secundarios

La criolipólisis suele considerarse un procedimiento bien tolerado, aunque puede producir efectos secundarios. Después de la sesión, pueden aparecer enrojecimiento, inflamación, hematomas, sensibilidad o pérdida temporal de sensibilidad en la zona tratada. Estas molestias suelen desaparecer progresivamente en un periodo que puede abarcar desde unos días hasta varias semanas.


Es importante recordar que la criolipólisis es un tratamiento de remodelación corporal y no un método destinado a la pérdida de peso general. Está especialmente indicada para personas con acumulaciones de grasa localizada que resultan difíciles de reducir únicamente mediante la alimentación y el ejercicio físico.


En nuestra clínica, antes de recomendar este procedimiento, un profesional médico cualificado realizará una valoración para determinar si es adecuado para ti y explicarte qué resultados puedes esperar, así como los posibles riesgos asociados.