

El realizar un diagnóstico precoz en niños, va a ser determinante para que, en caso de existir un defecto ocular, este pueda ser corregido a tiempo y evite el dejar secuelas en la edad adulta. Existen algunos problemas que solo pueden ser tratados durante la infancia o como mucho en la adolescencia, y que de no hacerse pueden desencadenar en otros mayores.
Siempre vamos a recalcar, cuando hablamos de temas de salud, la enorme importancia que tiene la prevención. Nosotros como adultos, seremos los responsables de realizar la labor de prevención en nuestros hijos, hasta que ellos puedan encargarse de su propia salud. Educarlos en cuidar su salud, tanto ocular como visual, es una importante labor en la que merece la pena que invirtamos nuestro tiempo y nuestra energía.
Es en los primeros años de nuestra vida en los que desarrollamos nuestra visión, por ello que sea vital su cuidado y las frecuentes revisiones llevadas a cabo por profesionales. Cerca de un 20% de los niños presentan algún problema de visión. Estas revisiones deben efectuarse de forma periódica sin esperar señales de alarma por parte del niño, ya que en muchos casos estos no son conscientes de estar padeciendo algún problema en su visión. Un niño normal debería llegar al 100% de su capacidad de visión cuando tiene entre 5 y 6 años de edad.
Como patologías más frecuentes en la visión de los niños nos encontramos: la miopía, hipermetropía, estrabismo y ambliopía.
El estrabismo supone que la alineación de un ojo no es correcta con respecto al otro, con lo que se impide que la mirada se fije con los dos ojos, disminuyendo la capacidad de percibir la profundidad o estereopsis. Es reversible en la infancia o incluso en la adolescencia con las medidas terapéuticas adecuadas. De no tratarse puede pasar a ambliopía también conocida como “ojo vago” que va a provocar una disminución de la agudeza visual.
Podemos detectar que un niño no ve bien por las siguientes señales:
Es cierto que hay problemas visuales que se heredan. Si el padre padece miopía y la madre también, es muy posible que el niño herede esta patología. Pero hay algunas cosas que podemos hacer para que estas patologías no lleguen a aparecer o no vayan a más en el caso de que nuestro hijo padezca de alguna dolencia.
Para más información sobre la salud visual de los niños, contacte con un especialista.
Oftalmología infantil en Madrid