

Un quiste pilonidal, o más correctamente un sinus pilonidal, es una especie de cavidad o saco anormal que se forma en la piel y grasa subcutánea, generalmente cerca del coxis (el final de la columna vertebral), justo sobre la hendidura de los glúteos.
Estas cavidades suelen contener pelo, restos de piel y otros desechos. Pueden infectarse y formar abscesos, causando dolor, enrojecimiento e hinchazón. Puede afectar solo la línea media o extenderse con trayectos secundarios hacia las nalgas. En estos casos el tratamiento láser es una opción efectiva, reduciendo la tasa de recurrencia.
En muchos casos, los pacientes que presenten un sinus pilonidal sintomático y sin infección aguda en forma de abscesos pueden ser tratados con láser. También pueden tratarse casos de sinus pilonidal previamente operados y recidivados. En todos los casos el especialista en Coloproctología debe realizar una valoración presencial en la consulta, para establecer si son o no susceptibles de este tipo de tratamiento.
En aquellos pacientes en los que no esté indicado el tratamiento con láser, se pueden valorar otras técnicas quirúrgicas que eviten dejar una herida abierta, como por ejemplo la intervención de Karydakis modificado, también conocida con el nombre de Bascoms Cleft Lift Procedure.
La intervención sigue estos pasos:
Las pequeñas heridas resultantes de la intervención suelen cicatrizar, casi por completo, en 2 o 3 semanas. Requieren curas muy sencillas, que pueden realizarse en el domicilio sin necesidad de acudir a una consulta de curas.
Habitualmente, el dolor postoperatorio es muy leve, siendo a menudo innecesaria la toma de analgésicos. Se puede reanudar una actividad habitual casi de inmediato, evitando únicamente las actividades deportivas intensas en las primeras 2 o 3 semanas.
En casos bien seleccionados el tratamiento con láser para el sinus pilonidal ha demostrado ser una opción efectiva, con una tasa de recurrencia similar o, según algunos estudios, significativamente menor en comparación con métodos quirúrgicos tradicionales.
La tecnología láser se utiliza para eliminar el tejido afectado y destruir las cavidades y trayectos del sinus pilonidal de una manera precisa y controlada, reduciendo la probabilidad de que queden restos de tejido infectado bajo la piel. Al tratarse de una técnica mínimamente invasiva causa menor daño e inflamación en los tejidos circundantes que las habituales técnicas quirúrgicas más agresivas. Esto, junto con las propiedades antiinflamatorias propias del láser, favorece una mejor cicatrización y disminuye el riesgo de recidiva del sinus pilonidal.
La selección adecuada de los pacientes es crucial. Aquellos que son buenos candidatos para el tratamiento con láser tienden a tener mejores resultados y menores tasas de recurrencia, con un alto grado de satisfacción en la inmensa mayoría de los pacientes.