ICSI

 

¿Qué es la ICSI?

La inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI, en sus siglas en inglés) es una técnica de fecundación in vitro que se realiza mediante la inyección de un espermatozoide en el citoplasma de los ovocitos. Se requiere anestesia en alguno de los pasos a seguir.

 

¿Por qué se realiza la ICSI?

Se lleva a cabo para tratar casos de infertilidad masculina, como oligozoospermia (baja concentración de espermatozoides), azoospermia (ausencia de espermatozoides), teratozoospermia (pocos espermatozoides con la morfología adecuada) o astenozoospermia (baja movilidad).

 

La ICSI se lleva a cabo para tratar casos de infertilidad masculina

 

¿En qué consiste la ICSI?

Los pasos a seguir son:

  • Estimulación ovárica controlada: la mujer reciba un tratamiento hormonal mediante medicamentos durante aproximadamente 10 días. Esto se hace para estimular la producción de óvulos y así poder obtener una mayor cantidad de ellos. Esta medicación también permite controlar el momento de la ovulación y así aumentar las probabilidades de que los óvulos obtenidos sean aptos para la fecundación.
  • Punción ovárica o folicular: es una intervención quirúrgica que consiste en extraer los óvulos maduros del ovario. El proceso se lleva a cabo por aspiración bajo anestesia y sedación y tiene una duración de entre 20 y 30 minutos.
  • Decumulación: se analiza el líquido obtenido en la punción en busca de óvulos. Tras un tiempo de reposo, se les quitan las células que puedan tener alrededor.
  • Recogida y preparación del semen: consiste en recoger la muestra del varón y pasarlo por un proceso de capacitación espermática para que los espermatozoides sean capaces de fecundar el óvulo y dar lugar al embrión.
  • Inseminación: se escoge un espermatozoide, se aspira con la aguja de microinyección y se introduce en el interior del óvulo mediante una micropipeta, a la espera de que se produzca la fecundación.
  • Cultivo de embriones: tras la fecundación, se deja que los embriones continúen su desarrollo en el incubador, que mantiene las condiciones óptimas de humedad, luz y temperatura para el crecimiento embrionario.
  • Preparación endometrial: la paciente se administra estrógenos y progesterona por vía vaginal, oral o en parches para conseguir que su cavidad uterina esté en las mejoras condiciones para el desarrollo embrionario.
  • Transferencia embrionaria: se selecciona entre uno y tres embriones que se van a transferir al útero materno. Consiste en introducir un catéter en la vagina para depositar los embriones en el fondo uterino y esperar a que implanten en el endometrio y den inicio al embarazo. Este paso es muy sencillo, dura unos pocos minutos y no requiere anestesia.
  • Congelación de embriones: los embriones de calidad no transferidos son criopreservados para usos posteriores.

 

Preparación para la ICSI

Es importante tener en cuenta tres puntos para prepararse para una ICSI:

  • Nutrición: es importante tomar ácido fólico y vitamina B, ya que aumentan las probabilidades de embarazo. Así pues, se recomienda comer fruta y verdura fresca, legumbres, granos enteros productos lácteos y carne, y evitar la comida rápida, alimentos con alto contenido en grasas transgénicas y azúcares y bajos en vitaminas y minerales.
  • Ejercicio: estar en forma da ventajas para concebir. Aun así, tampoco se recomienda aumentar el ejercicio físico, sino mantenerlo igual que siempre.
  • Alivio del estrés: el estrés puede reducir las probabilidades de éxito del tratamiento, por lo que se recomienda hacer actividades que alivien el estrés.

 

Cuidados tras el tratamiento

Tras la transferencia de embriones, hay que guardar reposo en la clínica durante 30 minutos y luego ya puede volver a su casa y hacer vida normal, aunque se recomienda evitar grandes esfuerzos físicos.

También se aconseja beber mucho líquido, restringir la ingesta de sal, no mantener relaciones sexuales hasta la prueba de embarazo, evitar, los baños de inmersión (bañera, piscina, playa) en agua caliente.

Finalmente, es importante tener una actitud positiva para evitar el estrés y la ansiedad y no pensar demasiado en los posibles resultados. Para evitarlo, las actividades de ocio ayudan a pensar en otras cosas.

21-02-2024
Top Doctors

ICSI

Dr. Hugo Benito Martínez - Reproducción asistida

Creado el: 29-12-2015

Editado el: 21-02-2024

Editado por: Leo Santos

 

¿Qué es la ICSI?

La inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI, en sus siglas en inglés) es una técnica de fecundación in vitro que se realiza mediante la inyección de un espermatozoide en el citoplasma de los ovocitos. Se requiere anestesia en alguno de los pasos a seguir.

 

¿Por qué se realiza la ICSI?

Se lleva a cabo para tratar casos de infertilidad masculina, como oligozoospermia (baja concentración de espermatozoides), azoospermia (ausencia de espermatozoides), teratozoospermia (pocos espermatozoides con la morfología adecuada) o astenozoospermia (baja movilidad).

 

La ICSI se lleva a cabo para tratar casos de infertilidad masculina

 

¿En qué consiste la ICSI?

Los pasos a seguir son:

  • Estimulación ovárica controlada: la mujer reciba un tratamiento hormonal mediante medicamentos durante aproximadamente 10 días. Esto se hace para estimular la producción de óvulos y así poder obtener una mayor cantidad de ellos. Esta medicación también permite controlar el momento de la ovulación y así aumentar las probabilidades de que los óvulos obtenidos sean aptos para la fecundación.
  • Punción ovárica o folicular: es una intervención quirúrgica que consiste en extraer los óvulos maduros del ovario. El proceso se lleva a cabo por aspiración bajo anestesia y sedación y tiene una duración de entre 20 y 30 minutos.
  • Decumulación: se analiza el líquido obtenido en la punción en busca de óvulos. Tras un tiempo de reposo, se les quitan las células que puedan tener alrededor.
  • Recogida y preparación del semen: consiste en recoger la muestra del varón y pasarlo por un proceso de capacitación espermática para que los espermatozoides sean capaces de fecundar el óvulo y dar lugar al embrión.
  • Inseminación: se escoge un espermatozoide, se aspira con la aguja de microinyección y se introduce en el interior del óvulo mediante una micropipeta, a la espera de que se produzca la fecundación.
  • Cultivo de embriones: tras la fecundación, se deja que los embriones continúen su desarrollo en el incubador, que mantiene las condiciones óptimas de humedad, luz y temperatura para el crecimiento embrionario.
  • Preparación endometrial: la paciente se administra estrógenos y progesterona por vía vaginal, oral o en parches para conseguir que su cavidad uterina esté en las mejoras condiciones para el desarrollo embrionario.
  • Transferencia embrionaria: se selecciona entre uno y tres embriones que se van a transferir al útero materno. Consiste en introducir un catéter en la vagina para depositar los embriones en el fondo uterino y esperar a que implanten en el endometrio y den inicio al embarazo. Este paso es muy sencillo, dura unos pocos minutos y no requiere anestesia.
  • Congelación de embriones: los embriones de calidad no transferidos son criopreservados para usos posteriores.

 

Preparación para la ICSI

Es importante tener en cuenta tres puntos para prepararse para una ICSI:

  • Nutrición: es importante tomar ácido fólico y vitamina B, ya que aumentan las probabilidades de embarazo. Así pues, se recomienda comer fruta y verdura fresca, legumbres, granos enteros productos lácteos y carne, y evitar la comida rápida, alimentos con alto contenido en grasas transgénicas y azúcares y bajos en vitaminas y minerales.
  • Ejercicio: estar en forma da ventajas para concebir. Aun así, tampoco se recomienda aumentar el ejercicio físico, sino mantenerlo igual que siempre.
  • Alivio del estrés: el estrés puede reducir las probabilidades de éxito del tratamiento, por lo que se recomienda hacer actividades que alivien el estrés.

 

Cuidados tras el tratamiento

Tras la transferencia de embriones, hay que guardar reposo en la clínica durante 30 minutos y luego ya puede volver a su casa y hacer vida normal, aunque se recomienda evitar grandes esfuerzos físicos.

También se aconseja beber mucho líquido, restringir la ingesta de sal, no mantener relaciones sexuales hasta la prueba de embarazo, evitar, los baños de inmersión (bañera, piscina, playa) en agua caliente.

Finalmente, es importante tener una actitud positiva para evitar el estrés y la ansiedad y no pensar demasiado en los posibles resultados. Para evitarlo, las actividades de ocio ayudan a pensar en otras cosas.

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