
¿Qué es?
La valoración del daño corporal es un acto médico-pericial destinado a analizar y cuantificar las lesiones, secuelas y repercusiones funcionales que una persona presenta tras un accidente, enfermedad, agresión o cualquier hecho lesivo. Su finalidad es determinar de forma objetiva el alcance del daño sufrido, la relación causal con el hecho desencadenante y sus consecuencias físicas, psíquicas, estéticas, laborales o funcionales. Es una disciplina habitual en los ámbitos judicial, asegurador, laboral y administrativo. La valoración del daño corporal puede incluir:
- Daño temporal: tiempo de curación, incapacidad temporal, días de perjuicio personal.
- Secuelas físicas: limitaciones permanentes, pérdida de movilidad, dolor crónico.
- Secuelas psíquicas: ansiedad, depresión, trastorno por estrés postraumático.
- Perjuicio estético: cicatrices, deformidades o alteraciones visibles.
- Daño laboral: repercusión sobre la capacidad para trabajar.
- Daño funcional: afectación de actividades básicas o instrumentales de la vida diaria.
¿Por qué se realiza?
Se realiza para establecer médicamente las consecuencias de un daño y aportar una base técnica objetiva en procedimientos donde sea necesario determinar responsabilidades, incapacidades o indemnizaciones. Es frecuente en casos de:
- Accidentes de tráfico.
- Accidentes laborales.
- Negligencias médicas.
- Agresiones.
- Incapacidades laborales.
- Reclamaciones a compañías aseguradoras.
- Procedimientos judiciales civiles, penales o sociales .
Un estudio de valoración del daño corporal se realiza cuando las lesiones están estabilizadas o existe suficiente evolución clínica para determinar secuelas.
No obstante, también puede efectuarse en fases previas para valorar incapacidad temporal, necesidad de tratamiento o evolución lesional. Es habitual solicitarla tras el alta médica o cuando persisten limitaciones relevantes.
¿En qué consiste?
El procedimiento suele incluir:
- Estudio detallado de la documentación médica existente.
- Entrevista clínica y anamnesis del lesionado.
- Exploración física y/o psicológica.
- Valoración funcional de las limitaciones.
- Revisión de pruebas complementarias (radiología, resonancia, informes especializados).
- Aplicación de baremos médico-legales vigentes.
- Emisión de informe pericial fundamentado.
El análisis debe ser objetivo, técnico e imparcial.
¿Se necesita una preparación especial?
No requiere preparación médica específica, aunque es fundamental aportar toda la documentación disponible:
- Informes médicos y de urgencias.
- Partes de baja y alta laboral.
- Pruebas de imagen.
- Informes de rehabilitación.
- Tratamientos realizados.
- Resoluciones administrativas previas, si existen.
También se recomienda describir con precisión las limitaciones actuales.
¿Quién la hace?
La valoración del daño corporal la realiza un médico especializado en medicina legal, medicina forense o pericia médica, con formación específica en valoración médico-legal del daño. Según el caso, puede intervenir como:
- Médico forense designado judicialmente.
- Perito médico de parte.
- Médico valorador de compañía aseguradora.
- Especialista en incapacidad laboral o medicina evaluadora.
