
¿Qué es la obesidad?
La obesidad es una enfermedad crónica caracterizada por un exceso de grasa corporal que puede afectar gravemente la salud y la calidad de vida. También se la conoce como sobrepeso patológico o exceso de peso con riesgo para la salud. El objetivo principal de su tratamiento y control es prevenir enfermedades asociadas, mejorar el bienestar general y facilitar un manejo sostenible del peso.
La obesidad puede aumentar el riesgo de desarrollar problemas de salud como:
- Hipertensión arterial
- Diabetes tipo 2
- Enfermedades cardiovasculares
- Apnea del sueño y problemas respiratorios
- Enfermedades hepáticas (hígado graso)
- Enfermedades articulares y musculoesqueléticas
- Algunos tipos de cáncer
El abordaje de la obesidad depende de factores como la edad, sexo, historial médico, hábitos de vida y presencia de enfermedades asociadas.
¿Por qué es importante tratar la obesidad de forma integral?
Tratar la obesidad de manera integral es básico porque permite:
- Reducir el riesgo de enfermedades graves asociadas al exceso de peso.
- Detectar y controlar complicaciones metabólicas, como la diabetes o la hipertensión, en fases tempranas.
- Ofrecer un plan personalizado de pérdida de peso, que combine ejercicio, nutrición, y seguimiento médico.
- Mejorar la calidad y la esperanza de vida.
- Prevenir problemas de salud a largo plazo, reduciendo la necesidad de intervenciones médicas más complejas.
¿Cuál es la evaluación adecuada para mí?
El abordaje de la obesidad incluye una evaluación completa, que integra diversos parámetros:
- Edad y en qué etapa de la vida se encuentra el paciente.
- Sexo del paciente.
- Objetivos y preocupaciones personales en cuanto a peso y salud.
- Antecedentes familiares: diabetes, hipertensión, enfermedad cardiovascular, enfermedades hepáticas, cáncer…
- Hábitos de vida y cantidad de actividad física que se practica.
- Comorbilidades asociadas, como problemas metabólicos o respiratorios.
¿Cada cuánto tiempo debería revisarse el peso y la salud metabólica?
El peso y la salud metabólica debería revisarse de manera periódica, con variación en la periodicidad, según el estado de salud y edad del paciente:
- Adultos que no sufran enfermedades graves: revisión anual de peso, tensión arterial, IMC y parámetros metabólicos.
- Adultos con factores de riesgo o sobrepeso significativo: seguimiento más frecuente, según indicación médica.
- Niños y adolescentes: evaluaciones adaptadas según crecimiento, desarrollo y hábitos alimentarios (y deportivos).
¿Cuáles son los beneficios de un tratamiento integral de la obesidad?
- Reduce la posibilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
- Pérdida de peso de manera sostenible y segura, adaptada al paciente.
- Mejoría en la movilidad, calidad de vida y bienestar emocional.
- Control de comorbilidades como diabetes tipo 2, hipertensión y apnea del sueño.
- Prevención de complicaciones a largo plazo y reducción de costes sanitarios.
¿Qué incluye una evaluación completa de obesidad?
Estudio de la historia clínica y examen físico
Durante este procedimiento se recogen los antecedentes familiares y personales del paciente, así como sus hábitos de vida en cuanto a alimentación, consumo de tabaco y alcohol y actividad física que realice. Se lleva a cabo también una exploración física completa: peso, altura, índice de masa corporal (IMC), circunferencia abdominal y medición de grasa corporal.
Pruebas de laboratorio y analíticas
- Análisis de sangre: perfil lipídico, glucosa, hemograma completo, función hepática y renal.
- Evaluación de hormonas y marcadores metabólicos.
Pruebas de imagen y evaluaciones específicas
Dependiendo del perfil del paciente:
- Ecografía abdominal para hígado graso.
- Evaluación cardiológica (ECG, ecocardiograma), si existen factores de riesgo cardiovascular.
- Estudios respiratorios, si hay sospecha de apnea del sueño.
- Evaluación de la composición corporal mediante BOD POD®, lo que permite evaluar la grasa visceral y la masa muscular, optimizando las recomendaciones nutricionales y de ejercicio.
Evaluaciones complementarias
- Evaluación nutricional y psicológica.
- Detección de trastornos del sueño o metabólicos asociados.
- Estudios adicionales, según comorbilidades o antecedentes familiares.
Cirugía bariátrica: una opción en casos específicos
La cirugía bariátrica está indicada en los siguientes casos:
- Pacientes con IMC ≥40 kg/m².
- Pacientes con IMC ≥35 kg/m² y presencia de enfermedades asociadas relacionadas con la obesidad.
- Pacientes con IMC ≥30 kg/m² y diabetes mellitus tipo 2 mal controlada, en los que la cirugía metabólica puede contribuir de forma significativa a mejorar el control glucémico y reducir la necesidad de tratamiento farmacológico.
Los centros más especializados, como CUN, realizan procedimientos avanzados y mínimamente invasivos como:
- Bypass gástrico laparoscópico/robótico.
- Gastrectomía tubular laparoscópica/robótica.
- SADI-S laparoscópico/robótico.
- Cirugía revisional laparoscópica/robótica.
Estas son operaciones o intervenciones que ayudan al paciente a conseguir una pérdida de peso significativa. Además de mejorar comorbilidades ofrecen beneficios metabólicos adicionales, con una tasa muy baja de complicaciones.
¿Qué ocurre tras la evaluación y el tratamiento?
Los resultados se analizan con el equipo multidisciplinar, que puede recomendar:
- Ajustes en dieta y fomentar hábitos de ejercicio.
- Seguimiento médico regular.
- Medicación específica o derivación a especialistas.
- Cirugía bariátrica en casos indicados.
Desde centros altamente cualificados como la CUN ofrecen resultados rápidos y un seguimiento totalmente personalizado, lo que garantiza un abordaje integral combinando Medicina Interna, Nutrición, Psicología y diagnóstico avanzado por imagen.
