Manometría esofágica de alta resolución

¿Qué es?

La manometría esofágica de alta resolución (HRM, por sus siglas en inglés) es una prueba diagnóstica avanzada que permite evaluar en detalle la función motora del esófago. Se utiliza para analizar cómo se contraen los músculos esofágicos y cómo funciona el esfínter esofágico superior e inferior durante la deglución. A diferencia de la manometría convencional, la de alta resolución proporciona una imagen más precisa, clara y dinámica del tránsito del bolo alimenticio desde la garganta hasta el estómago.


¿Por qué se hace?

Esta prueba se realiza para diagnosticar trastornos del movimiento esofágico y del esfínter esofágico inferior. Es particularmente útil en pacientes que presentan:

  • Dificultad para tragar (disfagia).
  • Dolor torácico no cardíaco.
  • Sensación de nudo en la garganta.
  • Reflujo gastroesofágico persistente o refractario al tratamiento.
  • Sospecha de acalasia u otras alteraciones motoras esofágicas.


Además, se emplea antes de ciertas cirugías esofágicas, como la funduplicatura antirreflujo o el procedimiento de POEM (miotomía endoscópica), para descartar disfunciones motoras que podrían complicar la intervención.


¿En qué consiste?

El procedimiento es ambulatorio y no requiere sedación. Se introduce una fina sonda flexible por la nariz hasta el estómago, que contiene numerosos sensores de presión distribuidos a lo largo del esófago. Una vez colocada, el paciente permanece sentado y se le pide que trague pequeñas cantidades de agua en intervalos regulares.


Durante estos tragos, los sensores miden la presión y la coordinación de las contracciones esofágicas, generando un mapa en tiempo real que refleja la actividad motora del esófago. Esta información es registrada en un ordenador y posteriormente interpretada por un especialista.


La duración total del examen suele ser de 20 a 30 minutos.


¿Es necesaria la preparación?

Sí. Para que los resultados sean precisos, se requiere que el paciente:

  • Acuda en ayunas (sin ingerir alimentos sólidos o líquidos durante al menos 6 horas)
  • Informe al médico sobre cualquier medicación habitual, especialmente aquellos que puedan afectar la motilidad esofágica (relajantes musculares, anticolinérgicos, etc.)


No se necesita acompañante ni cuidados previos complejos, ya que el procedimiento es mínimamente invasivo y bien tolerado.


¿Son necesarios los cuidados posteriores?

En general, no. Tras la prueba, el paciente puede retomar su actividad normal de inmediato. Puede haber una ligera molestia nasal o sensación de carraspeo en la garganta durante unas horas, pero suele desaparecer rápidamente.


Los resultados se analizan mediante un software especializado, y el informe final es interpretado por el gastroenterólogo, quien lo utiliza para orientar el diagnóstico y decidir el tratamiento más adecuado en función del tipo de alteración detectada.

Acreditado por:
Reservar