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Fracturas

¿Qué son las fracturas?

Una fractura es la rotura parcial o completa de un hueso. Puede producirse tras un traumatismo importante o como consecuencia de fuerzas repetidas o mínimas cuando el hueso está debilitado, situación frecuente en pacientes con osteoporosis, patología muy prevalente en España, especialmente en personas mayores.

Las fracturas se clasifican según varios criterios. Pueden ser cerradas, cuando la piel permanece intacta, u abiertas, si el hueso atraviesa la piel, lo que implica mayor riesgo de infección. Según el mecanismo, se describen fracturas traumáticas, fracturas por estrés (relacionadas con sobreuso) y fracturas patológicas, que aparecen sobre huesos previamente dañados por enfermedades como osteoporosis, tumores o infecciones. También se diferencian por su forma (transversales, oblicuas, en espiral, conminutas, por compresión o por avulsión) y por el hueso afectado.

Síntomas de las fracturas

Los síntomas varían según el tipo y la localización de la fractura, pero los más habituales incluyen:

  • Dolor intenso y localizado.
  • Hinchazón, hematoma y sensibilidad en la zona afectada.
  • Deformidad visible o acortamiento de una extremidad.
  • Dificultad o imposibilidad para mover o cargar peso.

Ante la sospecha de fractura, es fundamental buscar atención médica inmediata.

¿Cuáles son las causas de las fracturas?

Las fracturas suelen producirse por caídas, accidentes de tráfico o lesiones deportivas. También pueden aparecer por movimientos repetitivos o sobrecarga, especialmente en deportistas. En Reumatología, es clave considerar las enfermedades que debilitan el hueso, como la osteoporosis, ya que aumentan significativamente el riesgo de fracturas incluso con traumatismos leves.

Pronóstico de las fracturas

El pronóstico depende del tipo de fractura, la edad del paciente y la presencia de enfermedades asociadas. En general, la mayoría de las fracturas consolidan adecuadamente con el tratamiento correcto. Sin embargo, algunas pueden presentar complicaciones como retraso en la curación, falta de unión, rigidez articular o artrosis secundaria. Las fracturas por fragilidad requieren especial seguimiento para prevenir nuevas lesiones.

¿Cómo sé si tengo una fractura?

El diagnóstico se basa en la exploración clínica y en pruebas de imagen. La radiografía es la prueba inicial más utilizada. En casos complejos, pueden ser necesarias la tomografía computarizada o la resonancia magnética, especialmente para detectar fracturas ocultas o valorar tejidos blandos.

¿Se pueden prevenir?

Muchas fracturas pueden prevenirse. Es recomendable:

  • Mantener una dieta adecuada en calcio y vitamina D.
  • Realizar ejercicio físico regular, especialmente ejercicios con carga.
  • Tratar la osteoporosis cuando esté indicada.
  • Prevenir caídas mediante calzado adecuado y adaptación del entorno doméstico.

Tratamientos para las fracturas

El objetivo del tratamiento es alinear el hueso, aliviar el dolor y permitir una correcta consolidación. Las opciones incluyen:

  • Férulas y yesos para inmovilizar.
  • Tracción, en casos seleccionados.
  • Cirugía, con fijación interna o externa, cuando la fractura es inestable o compleja.


La duración del tratamiento varía según el tipo de fractura y el paciente.

¿Qué especialista trata las fracturas?

El abordaje suele ser multidisciplinar. Los traumatólogos se encargan del tratamiento inicial y quirúrgico cuando es necesario. El reumatólogo tiene un papel fundamental en la evaluación de las causas subyacentes, especialmente en fracturas por fragilidad, y en la prevención de nuevas fracturas mediante el tratamiento de la osteoporosis y otras enfermedades óseas.

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