

La fractura de costillas es una ruptura o fisura de alguno de los huesos que forman las costillas.
Este tipo de lesión puede ser muy dolorosa. Los síntomas más comunes son

La principal causa son los traumatismos o golpes en la zona, o impactos y caídas con el volante. También podría deberse a un golpe de estornudo o tos muy fuerte, especialmente si la persona tiene los huesos débiles a causa de cáncer u osteoporosis.
En el caso de que la fractura no afecte a ningún órgano, no es necesario ningún tratamiento, como el yeso en la fractura del brazo o la pierna. En el caso de que haya alguna lesión interna, el médico envía al paciente al hospital para ser tratado en función del diagnóstico de la lesión. El algunos casos la fractura puede requerir cirugía.
Así pues, en lugar de recibir un tratamiento, hay que seguir unos consejos para su recuperación, especialmente descansar, ponerse hielo y bandas frías y no coger peso. La fractura suele sanarse en un periodo de entre dos y seis meses.

