¿Qué es?
La fisioterapia dermatofuncional es una rama especializada de la fisioterapia que se enfoca en tratar alteraciones estéticas y funcionales de la piel, el tejido subcutáneo y el sistema musculoesquelético.
Su objetivo es mejorar la apariencia, funcionalidad y salud de los tejidos, utilizando técnicas no invasivas y personalizadas.
¿Por qué se hace?
Este tipo de fisioterapia se indica en una amplia variedad de situaciones: desde procesos postquirúrgicos (como después de una liposucción o mastectomía), hasta problemas como la celulitis, la flacidez, las cicatrices, el linfedema o la fibrosis. También es muy útil en el ámbito preventivo o en tratamientos complementarios de estética médica, ayudando a mejorar la calidad de vida y el bienestar físico y emocional del paciente.
¿En qué consiste?
El tratamiento combina diversas técnicas, tanto manuales como con aparatología especializada. Algunas de las más habituales son el drenaje linfático manual, la radiofrecuencia, los ultrasonidos, la vacuumterapia, los ejercicios funcionales y la terapia miofascial.
El fisioterapeuta realiza una valoración inicial para establecer un plan terapéutico personalizado en función del diagnóstico y los objetivos del paciente.
¿Es necesaria la preparación?
En la mayoría de los casos no es necesario realizar una preparación previa específica. Sin embargo, se recomienda acudir a la consulta con ropa cómoda y sin productos cosméticos en la zona a tratar. Durante la primera sesión se llevará a cabo una evaluación para planificar adecuadamente el tratamiento.
¿Son necesarios los cuidados posteriores?
Sí, aunque son sencillos. Es importante seguir las recomendaciones del profesional, que pueden incluir pautas de autocuidado, ejercicios en casa o hábitos saludables. También se aconseja mantener una buena hidratación, proteger la piel del sol y evitar actividades intensas inmediatamente después del tratamiento, según el caso.


