¿Qué es el estudio de termografía y calorimetría?
El estudio de termografía y calorimetría es una evaluación funcional que combina dos técnicas distintas pero complementarias. La termografía infrarroja permite registrar la temperatura de la superficie corporal mediante cámaras especiales, sin contacto. La calorimetría clínica mide la producción o el gasto de calor del organismo, habitualmente con fines metabólicos o de investigación.
¿En qué consiste?
La termografía infrarroja se realiza mediante una cámara que detecta la radiación térmica emitida por la piel, generando un mapa de temperaturas. Las zonas con inflamación, vasodilatación o aumento del flujo sanguíneo pueden aparecer con temperaturas más elevadas.
La calorimetría, por su parte, puede realizarse mediante sistemas que evalúan el intercambio de calor del cuerpo en condiciones controladas. En alergología e investigación biomédica, puede ayudar a estudiar cambios metabólicos o inflamatorios, aunque su aplicación es limitada en la práctica diaria.
¿Por qué se realiza?
En el contexto alergológico, este tipo de estudios puede utilizarse principalmente en investigación para:
- Evaluar reacciones inflamatorias cutáneas
- Analizar cambios de perfusión en urticaria o dermatitis
- Estudiar respuestas fisiológicas a estímulos alérgicos
- Apoyar proyectos experimentales sobre inflamación
No sustituye a pruebas diagnósticas estándar como prick test, análisis de IgE o pruebas de provocación.
Preparación para el estudio
Generalmente no se requiere una preparación compleja, pero se recomiendan algunas medidas para asegurar la fiabilidad de la prueba:
- Evitar cremas o pomadas en la zona a estudiar
- No realizar ejercicio físico intenso previamente
- Mantener la piel en condiciones estables de temperatura
- Permanecer en reposo antes del examen para evitar alteraciones térmicas
El profesional sanitario puede indicar instrucciones específicas según el objetivo del estudio.
¿Qué se siente durante el examen?
Se trata de un procedimiento indoloro y no invasivo. En la termografía, el paciente únicamente permanece expuesto frente a la cámara sin contacto físico. En la calorimetría, puede ser necesario permanecer en una cámara o entorno controlado durante un tiempo determinado. No produce dolor ni efectos secundarios.
Significado de resultados anormales
Los resultados pueden mostrar variaciones térmicas localizadas o generales. En el contexto alergológico, esto podría sugerir:
- Áreas de inflamación cutánea activa
- Alteraciones vasomotoras asociadas a reacciones alérgicas
- Respuestas exageradas a estímulos ambientales
Sin embargo, estos hallazgos deben interpretarse con cautela y siempre dentro de un contexto clínico, ya que no son específicos de una enfermedad concreta.
Avances y situación actual
La termografía infrarroja ha experimentado avances tecnológicos importantes en resolución de imagen y análisis digital. En medicina, se investiga su posible papel como herramienta complementaria en inflamación, dolor y enfermedades vasculares.
La calorimetría indirecta está más desarrollada en el ámbito metabólico y nutricional que en alergología, aunque la investigación en inflamación sistémica podría ampliar sus aplicaciones en el futuro.
En conclusión, el estudio de termografía y calorimetría es una técnica prometedora en investigación biomédica, pero aún con un uso limitado en la práctica clínica alergológica en España.


