
¿Qué es?
La ecografía renovesical es una prueba de imagen no invasiva que permite visualizar los riñones, los uréteres y la vejiga urinaria. Se utiliza para detectar alteraciones en el aparato urinario, como infecciones, cálculos o malformaciones.
¿En qué consiste?
Se realiza con un ecógrafo que emplea ondas sonoras de alta frecuencia para generar imágenes en tiempo real. El especialista desliza un transductor sobre el abdomen, previamente cubierto con un gel conductor, para obtener imágenes claras del tracto urinario superior (riñones) y de la vejiga.
En algunos casos, se puede solicitar que el paciente acuda con la vejiga llena para obtener una mejor visualización.
¿Para qué sirve?
Esta prueba es útil para:
- Detectar piedras o cálculos renales o vesicales
- Evaluar infecciones urinarias recurrentes
- Analizar retención de orina o dificultad para vaciar la vejiga
- Diagnosticar malformaciones congénitas del tracto urinario
- Estudiar dilataciones (hidronefrosis) o masas en riñones o vejiga
- Hacer seguimiento en niños, adultos o personas con antecedentes urológicos
¿Qué se siente?
La ecografía es indolora y muy bien tolerada. Solo se puede sentir una ligera presión cuando se desliza el transductor sobre el abdomen. No se necesita sedación ni inyecciones.
Explicación de resultados anormales
Algunos hallazgos anormales pueden incluir:
- Cálculos (piedras) en riñones o vejiga.
- Hidronefrosis (riñón dilatado por obstrucción del flujo urinario).
- Quistes o tumores en los riñones.
- Engrosamiento de la pared vesical o presencia de masas.
- Retención urinaria o vaciamiento incompleto de la vejiga.
- Anomalías estructurales en niños o en personas con infecciones frecuentes.
El especialista valorará los resultados y decidirá si es necesario realizar más pruebas o iniciar tratamiento.
