

El dolor miofascial es un dolor intenso regional que se produce en los músculos, principalmente en la espalda, el cuello y los hombros. Es un dolor muy habitual, incluso en personas que no tienen ninguna enfermedad.
El síntoma de este síndrome es el dolor muscular: se siente como un nudo firme dentro del músculo, y al presionarlo o moverlo se acentúa el dolor.
Normalmente el dolor mofascial se produce por malas posturas, pequeñas lesiones, tensión en los tejidos blandos o artritis reumática, gota, problemas de tiroides o soriasis entre otras enfermedades.

Para prevenir dolores miofasciales es recomendable mantener una buena postura, evitar forzar las articulaciones y tratar las enfermedades relacionadas como la artritis reumática.
En muchos casos de dolor miofascial los síntomas desaparecen por sí solos, como sucede con muchos síndromes de los tejidos blandos como la tendinitis. El tratamiento médico se basará en reducir el dolor y la inflamación, así como en preservar la movilidad y prevenir la discapacidad. Para ello, se suelen prescribir medicamentos antiinflamatorios y la aplicación de calor y frío en la zona afectada. El médico de familia o el reumatólogo aconsejará al paciente mantener reposo.
Para acabar con el dolor miofascial también puede recurrirse a masajes musculares y terapias con ondas de ultrasonidos.

