

La celulitis infecciosa está causada por una infección bacteriana que afecta a las capas superiores de la piel irritándolas e inflamándolas. Pese a su aparente similitud, esta dolencia no tiene nada que ver con la celulitis común.
Los síntomas principales son:
Otros síntomas más graves que aparecen con menos frecuencia son la rigidez y dificultad para mover las articulaciones o pérdida de pelo en la parte afectada.
La celulitis infecciosa tiene como origen una infección normalmente provocada por bacterias del género streptococo o estafilococo, que se contagia tocando cualquier objeto o ser vivo que tenga estos microorganismos. Éstos pueden acceder más fácilmente si se tiene:
Lo primero es curar de forma adecuada las heridas, ya que son uno de los medios más fáciles para que entren esos microorganismos. Otros consejos que se pueden seguir son:
Es conveniente tratar la celulitis infecciosa de forma rápida o, de lo contrario, la infección puede extenderse hacia el torrente sanguíneo. El tratamiento se basa principalmente en la toma de antibióticos durante unos 10 días. También se pueden tomar medidas caseras como poner en alto la zona infectada.