

El labrum es la corona de fibrocartílago articular que protege la articulación de la cadera, es decir, la oquedad de la pelvis donde se instala la cabeza del fémur, permitiendo su movimiento como un rodete.
El labrum puede lesionarse de diferentes formas:
Puede deberse a traumatismos, choque femoroacetabular, degeneración, displasia…
La displasia de cadera es común en deportes donde se juega en pista dura o semi-dura (parquet), como en el tenis (pista cemento o greenset), balonmano, fútbol sala, incluso en el pádel. Este año 2019 han sido famoso, los casos de los jugadores Aris Patiniotis (padel) y Andy Murray (tenis), que han pasado por el quirófano, para solucionar sus problemas de labrum de cadera. Cuando el labrum se lesiona, disminuye la sujeción de la cadera.
Esto genera pequeñas microinestabilildades que, al permitir que las superficies articulares se golpeen, pueden producir lesiones de cartílago (en cabeza femoral y acetábulo) produciendo artrosis articular.
Normalmente, los pacientes que sufren de lesiones en el labrum sienten un dolor en la ingle que a veces irradia hacia el glúteo y que se intensifica con determinados movimientos. También refieren ruidos o bloqueos articulares de la cadera, así como inestabilidad (fallos) articular, en la cadera.
El diagnóstico de una lesión del labrum de cadera, se pueden realizar mediante radiografías y resonancias magnética. Un estudio especial, es la artro-resonancia, que añade a la exploración, una infiltración de un contraste en la articulación, con lo que la fiabilidad de los resultados aumenta considerablemente.
Sin embargo, la prueba que permitirá conocer la verdadera magnitud de la lesión, es la artroscópia de cadera, introduciendo una cámara en la articulación, valorar las distintas estructuras y, así mismo, permite reparar la lesión.
El tratamiento de las lesiones de labrum en la cadera está condicionado por el grado de afectación del labrum, así como la edad del paciente.
Las lesiones de labrum se asocian, con mucha frecuencia, a lesiones del cartílago de la cadera (cabeza femur y glenoides). Estas lesiones se deben a la inestabilidad articular, y pueden retrasar la rehabilitación post quirúrgica, obligatoria después de operar.
Medicina del Deporte en Hospitalet de Llobregat