Obstrucción de la vía lagrimal

Escrito por:

Dr. Ramón Martínez-Berganza Asensio

Otorrino

Publicado el: 09/01/2015
Editado por:


La obstrucción de la vía lagrimal puede producirse generalmente por causas diversas, como infecciones, malformaciones, traumatismos, etc. Cuando el conducto nasolagrimal se bloquea, las lágrimas se acumulan y se derraman de forma involuntaria.

 

 

Síntomas

El principal síntoma, por lo tanto, es el lagrimeo constante y en ocasiones se infecta, ocasionando abscesos purulentos en la zona entre el parpado inferior y la nariz. Algunos niños no tienen el conducto completamente desarrollado al nacer y puede que éste esté cerrado o cubierto por una fina capa que crea un bloqueo parcial.

 

Exámenes

En la mayoría de los casos no se necesitan hacer exámenes para detectar la obstrucción de la vía lagrimal. Aun así, en el caso de que se requiera, los exámenes pueden abarcar:

Examen oftalmológico. Tinción especial del ojo para observar cómo drenan las lágrimas (fluoresceína). Estudios radiográficos que examinen el conducto lagrimal (aunque son muy poco frecuentes).

 

Tratamiento

Antes de recurrir a la cirugía, el paciente puede intentar tratar la obstrucción limpiando frecuentemente los párpados con una tela húmeda y caliente. Si hubiera una infección, el médico también puede recomendar el uso de gotas o ungüentos oftálmicos. En ocasiones, estas medidas no son suficientes y hace falta reconstruir el conducto para que se restablezca el drenaje normal de lágrimas.

 

Cirugía

La dacriocistorrinostomía (DCR) endoscópica es una técnica que permite acceder al saco lagrimal por dentro de la nariz mediante el uso de lentes endoscópicas. Este proceso permite restablecer la comunicación entre vías labrimales y cosas nasales.

Anteriormente, las técnicas se realizaban mediante una incisión en la piel entre el parpado inferior y la nariz, con la consiguiente cicatriz externa tras la cirugía. La ventaja del uso de la endoscopia es que no queda ninguna cicatriz externa y hay menos complicaciones de hemorragias nasales.

Los cuidados tras la cirugía son pocos. Tener cuidado de no restregarse sobre el ángulo interno del ojo, humedecerse la nariz para evitar costras y poco más.

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