

La psicoterapia es una modalidad de tratamiento de salud mental en la que, mediante la palabra o la acción, se modifica la personalidad y las conductas que de ella se derivan, en aquellos aspectos que se consideren patológicos, según los conocimientos científicos actuales y las clasificaciones reconocidas a nivel mundial.
Es importante diferenciar entre la psicoterapia implícita y explícita.
La psicoterapia implícita comprende el apoyo a la personalidad del paciente, que va unido a la atención sanitaria, sea cual sea la patología que presente, tanto si se trata de una patología somática como una patología psíquica, pueden y deben realizarlo todos los profesionales sanitarios,cada uno en su nivel.
En el caso de la psicoterapia explícita o Psicoterapia en el sentido estricto de la palabra, se programan una serie de sesiones para aplicar tanto de forma individual como en terapias de pareja o terapias de familia en los trastornos mentales

La psicoterapia explícita abarca multitud de patologías, como la depresión, los trastorno de ansiedad, trastornos de la conducta alimentaria y los trastornos de personalidad, entre otras muchas.
Las excepciones son las demencias, excepto casos muy leves, las patologías psiquiátricas secundarias a trastornos cerebrales, con afectación grave y, en general, las personas de edad muy elevada, debido a que las posibilidades de cambio en la estructura de la personalidad son muy escasas.
Generalmente, los profesionales encargados de aplicar las Técnicas de psicoterapéuticas son psiquiatras, psicólogos clínicos y los profesionales de Enfermería con especialidad en Salud Mental. También pueden hacerlo otros médicos o psicólogos que no tengan las especialidades descritas, así como Diplomados de Enfermería, terapeutas ocupacionales, trabajadores sociales y nutricionistas; siempre y cuando dentro de su trabajo esté incluido la atención a pacientes con problemas de salud mental y hayan realizado cursos de especialización universitarios o en escuelas acreditadas por la Federación Nacional de Asociaciones de Psicoterapeutas u otras asociaciones de reconocido prestigio.
Existen muchas modalidades de psicoterapia, desde las más tradicionales, como la psicoterapia de grupo, la terapia psicoanalítica, cognitivo-conductual, la terapia psicodramática o la terapia interpersonal, entre otras; a otras terapias más recientes como la basada en la mentalización, de aceptación y compromiso, minfullness etc. Todas ellas han demostrado su eficacia clínica en determinadas patologías, aunque cabe destacar que las más novedosas disponen, en general, de investigaciones más rigurosas que las avalan.
El tratamiento ideal debe durar 2 años, si lo que se pretende es reestructurar la personalidad en profundidad para obtener una mejoría completa y evitar recaídas. Sólo en casos leves, o si los recursos asistenciales son limitados, se plantean psicoterapias breves. En este último supuesto se pueden abordar de forma focalizada los rasgos y conductas que mas afectan al paciente y su relación con el entorno.
El resultado dependerá de la gravedad del trastorno y de que se empleen las técnicas que estén demostradas como eficaces en la patología a tratar
Existen numerosos mitos en la psicoterapia explícita: