

A lo largo de los últimos años, se han descrito distintas técnicas endoscópicas con la intención de desplazar a la cirugía mínimamente invasiva en el tratamiento contra la obesidad. Entre ellas, el procedimiento conocido como POSE (Primary Obesity Surgery Endolumenal), que aparece como técnica novedosa, menos invasiva y más segura en el tratamiento contra la obesidad. Así, el estómago se plica en ocho/nueve localizaciones en el fundus y en tres/cuatro en antro mediante unas suturas específicas. Estas áreas restringen el contacto de los alimentos con la superficie total del estómago. Los pliegues en antro modifican su forma y producen un enlentecimiento del vaciado gástrico, consiguiéndose un efecto saciante.

El ejemplo perfecto es el caso de una paciente de 41 años, a la que se le realizó proceso de POSE, que a los 18 meses fracasa en lo referente a la pérdida de peso. De hecho, acude a la consulta con un incremento de doce kilos en relación al peso que tenía antes del POSE, y con un incremento de dos puntos en el IMC (de 33 a 35).
En su preoperatorio, se realizó un tránsito gastroduodenal, ante su negativa a realizarse una gastroscopia. En el tránsito se observó un estómago completamente normal, sin reflujo y con un patrón de pliegues normales.
Una vez realizado el preoperatorio, a la paciente se la interviene con una gastrectomía vertical laparoscópica. La cirugía se realizó completando la disección hasta el ángulo de Hiss y realizando una gastrectomía con endocortadora y refuerzo con sutura barbada de 2-0. La impresión es la de estar ante un estómago completamente normal, y al examinar la pieza extraída, no se observa una disminución de la capacidad gástrica. Tras 48 horas de ingreso, la paciente es dada de alta.
Así, la técnica POSE aparece junto a un número importante de técnicas endoscópicas que, durante los últimos, intentan reproducir las manipulaciones y los efectos fisiológicos con los que actúa la cirugía mínimamente invasiva frente a la obesidad mórbida. Por lo tanto, el POSE trata de reducir la capacidad para conservar alimentos e inducir saciedad precoz.
Es posible que cada vez sean más los pacientes que hayan fracasado con este tratamiento, y acudan a un especialista en Cirugía general buscando una solución definitiva. Como se expone en el caso, una gastrectomía vertical laparoscópica tras un POSE no supone grandes cambios con respecto a un paciente que no haya sido intervenido anteriormente.
No obstante, se recomienda una técnica cuidadosa y cautelosa, ya que el porcentaje de complicaciones podría aumentar.
Se ha de, por lo tanto, liberar las adherencias para mantener la anatomía normal gástrica, así como localizar las zonas de fibrosis y edema para evitar realizar el corte en dicha zona. Así pues, se recomienda el refuerzo con sutura en la línea de sección en este tipo de pacientes.