

El injerto de encía es un tratamiento de tipo funcional que se ha mostrado muy eficaz para proteger tanto los dientes como los implantes ante una falta de encía fijo, ya esté adherida o queratinizada que puede provocar una retracción en las encías facilitando infecciones en una periodontitis. Así, al margen del aspecto funcional debe mencionarse que supone una solución estética para pacientes que tengan poco tejido gingival, por lo que mejora el aspecto de la sonrisa.
El tejido gingival se puede entender como una banda gruesa que se ubica en torno a los dientes y que evita que la encía se separe de los dientes y que se retraiga, exponiendo de esta manera cada vez más cantidad de superficie dental, siendo incluso visible la raíz del diente.
En este caso, se puede producir daño en el hueso que soporta el implante, ya que este queda totalmente expuesto.
La recesión de la encía es un problema bastante habitual, pero al ser gradual tarta un tiempo en ser evidente, por lo que cuando se diagnostica suele ser una complicación algo seria.
Esta no afecta únicamente a la estéticas bucodental, sino que puede provocar graves problemas de salud.
En función de las características de cada paciente así como del estado de sus encías, existen diversos tipos de injerto de encía que se ajustan al máximo en función de la morfología y de las necesidades de cada paciente.
Si desea más información, puede solicitar una consulta gratuita en la Clínica Dental SilmiDental.
Odontología y estomatología en Madrid