

La hipoacusia es la pérdida de audición, que puede desarrollarse hasta llegar a la sordera total. Ésta puede originarse por varios motivos y a todas las edades, incluso desde el nacimiento. La hipoacusia infantil es uno de los principales motivos de consulta del otorrinolaringólogo infantil, ya que su tratamiento debe empezar cuanto antes para así facilitar al paciente la comunicación y lenguaje.
La disminución de audición es un problema especialmente importante durante la infancia, ya que el desarrollo social e intelectual de un niño depende en gran parte del buen funcionamiento del oído.
Actualmente 1 de cada 100 recién nacidos presenta hipoacusia, siendo severa en 1 de cada 750 casos. Además, aproximadamente un 40% de los niños presenta antes de los 5 años episodios de otitis serosa o mucosidad en oído medio, que permanece durante más de 3 meses y se convierte en una causa frecuente de retraso en el habla y de fracaso escolar.
La importancia del tratamiento de la hipoacusia infantil para el desarrollo de los niños ha motivado la creación de la Unidad de Hipoacusia Infantil, enfocada en el diagnóstico y tratamiento precoz de esta enfermedad.
Los padres juegan un papel crucial en la detección de síntomas de hipoacusia infantil. A cada edad existen algunas señales de alerta que hacen sospechar de que existe un problema de audición:
De 0 a 1 años
De 1 a 2 años
De 3 a 4 años
En general
Un correcto diagnóstico a tiempo y un tratamiento adecuado, presentan enormes beneficios en el desarrollo del paciente, que podrá comprender el lenguaje y comunicarse con más facilidad. Dada la importancia de un diagnóstico precoz en la sordera infantil, los especialistas Otorrinolaringólogos infantiles, Logopedas, Pediatras y Psicólogos, recomiendan las revisiones periódicas y programas de cribado de hipoacusia en distintas maternidades.
Las Unidades de Audiología Infantil mejor preparadas apuestan por el programa de screening neonatal para el diagnóstico precoz.
En los casos que el niño no supere el screening auditivo, o en aquellos en los que se sospeche que pueda presentar hipoacusia, el equipo de otorrinolaringología infantil debe ofrecer todos los medios diagnósticos posibles con el fin de determinar el tipo de pérdida auditiva y el grado que presente, de la manera más precisa y objetiva posible.
Los procedimientos de diagnóstico no deben dejarse para más adelante, ya que un niño con sordera o pérdida auditiva necesita empezar la rehabilitación logopédica y la adaptación de los implantes auditivos a ser posible a los 6 meses de edad.
Los Potenciales Auditivos de Tronco Cerebral (PEATC) son un sistema de diagnóstico de la hipoacusia con limitaciones, ya que sólo aportan información sobre los ruidos agudos (de 2000 a 4000 Hz), sin poder ofrecer información exacta sobre la situación auditiva del paciente en otras frecuencias de sonido.
Los Potenciales Evocados Auditivos de Estado Estable (PEAee) para el diagnóstico audiológico permiten establecer un diagnóstico más objetivo y exacto en todas las frecuencias del audiograma, no sólo en los agudos.
La Consulta de Otorrinolaringología del Dr. J. Coromina del Centro Médico Teknon en Barcelona creó la Unidad de Audiología Infantil, donde se realiza esta técnica, sobre todo en niños de 3 meses hasta los 5 años, ya que normalmente son pacientes en los que es más difícil establecer una audiometría fiable.
Para obtener un diagnóstico completo y fiable y comenzar así la rehabilitación cuanto antes, se realizan estudios audiológicos completos en los niños con sospecha de hipoacusia, basados en las:

En este ejemplo de unos PEAee en un niño con Hipoacusia Neurosensorial Severa puede verse la curva audiométrica en todas las frecuencias (de 250 Hz a 4000 Hz.) La información que aporta esta prueba permite adaptar los audífonos más eficazmente y obtener de ellos un máximo rendimiento.

Mientras, los PEATC del mismo niño sólo aportan información de los 2000 a 4000 Hz., sin conocer la audición en el resto de las frecuencias.