¿Cuándo es necesaria la operación de prótesis de cadera?
¿En qué consiste la operación de prótesis de cadera?
La cirugía de prótesis de cadera consiste en el reemplazo de la articulación de la cadera por una artificial (con componentes de metal, cerámica o polietileno).
El aumento de la esperanza de vida ha incrementado el número de pacientes que sufren artrosis, osteoporosis (patologías asociadas a la edad por deterioro y desgaste) localizada en la articulación de la cadera y en otras partes del cuerpo.
Afortunadamente, en paralelo al incremento exponencial de los pacientes que requieren una prótesis de cadera, se ha producido un avance en la cirugía de cadera que hace que sea una operación de éxito (97-98% de excelentes resultados) con una duración superior a 25-30 años en más del 90-95% de los pacientes, incluso los más jóvenes y activos, aquellos adultos jóvenes menores de 55 años.
Las claves son:
- Una mejor técnica quirúrgica.
- Abordajes menos invasivos.
- Mejor anestesia.
- Mejor control del dolor y del sangrado (en las prótesis de cadera primarias no se deja ya drenaje y tener que hacer una transfusión es algo excepcional).
- Mejores protocolos de rehabilitación con estancias en los hospitales más cortas (1-3 días).
- La utilización de nuevos materiales, como los metales ultraporosos en las prótesis de cadera.
La superficie de estos metales es mucho más rugosa y esto ha permitido duplicar el área de la prótesis que se fija al hueso (incorporación ósea) del paciente, evitando que se afloje y haciendo que duren más años. Sobre todo, ha permitido reducir las tasas de aflojamiento del cotilo (la hemiesfera que se fija en la pelvis) en la segunda década de vida de la prótesis, que es cuando comenzaban a fallar más con los metales antiguos.
También las nuevas cerámicas que permiten un par de fricción (las partes que se articulan entre sí; la cabeza del fémur y la hemiesfera de cerámica con la que se articula) con unas tasas ínfimas de desgaste, que hace que la reacción inflamatoria que va aflojando la prótesis se limite al mínimo posible.
La operación de prótesis de cadera, junto con la de prótesis de rodilla, tiene los mejores resultados coste-beneficio demostrados en cirugía ortopédica y traumatología.
Muy importante es saber que la movilidad con una prótesis de cadera debería ser la misma que la de una cadera sana y que los pacientes podrán hacer todas las actividades normales y deportivas, desaconsejándose sólo los deportes de salto o carrera continua, pero pudiendo hacer bici, paddle, natación, montañismo, esquí, equitación, tenis, etc.
La intervención dura alrededor de 1.5 horas y se realiza con anestesia epidural o general. El tiempo normal de hospitalización por una operación de prótesis de cadera es de 1-3 días y el paciente empieza a caminar el mismo día de la intervención con ayuda de muletas o andador.
Respecto a los tipos de cirugía de prótesis de cadera habremos de distinguir entre la cirugía o prótesis primaria (se implanta por primera vez); y la cirugía de revisión de una prótesis ya implantada y que ha fracasado, bien porque se ha infectado, duele, se ha movido o incluso se ha fracturado el hueso que rodea a la prótesis (fractura periprotésica), una causa en aumento por la mayor longevidad de los pacientes y porque se operan pacientes más mayores con osteoporosis y otras enfermedades asociadas, como enfermedades neurológicas que pueden provocar caídas y estas fracturas especiales alrededor de la prótesis.
¿Cuándo es necesaria la cirugía de prótesis de cadera?
Las prótesis de cadera se ponen con el objetivo de mejorar la calidad de vida del paciente.
Es decir, si con la cirugía, independientemente de la edad del paciente, se puede aliviar el dolor, eliminar las limitaciones del día a día, volver a hacer deporte o actividades que habíamos dejado de hacer por el deterioro o desgaste de la articulación u olvidarnos de los calmantes; entonces estará indicada la operación.
Al ser una cirugía de calidad de vida, siempre será el paciente el que decida o no someterse a esta cirugía, que, como hemos dicho, tiene un porcentaje de complicaciones muy pequeño y los resultados son excelentes en la mayoría de los casos. La idea es vivir con plenitud cada etapa de la vida.
El médico debe dar toda la información necesaria, explicar la evolución de la operación, en los primeros días, semanas, meses y a largo plazo, informar sobre las ventajas e inconvenientes de la intervención y sopesarlas frente a sus limitaciones y el deseo y motivación para recuperar su calidad de vida, para poder hacer una vida normal; acorde con su edad.
No obstante, no sería razonable esperar a poner una prótesis de cadera hasta no poder más, como antes se aconsejaba. Prolongar el sufrimiento, los dolores, las limitaciones, la pérdida de musculatura e incluso del equilibrio; es decir, prolongar años de la mala calidad de vida, inútilmente, no tiene sentido. La vida es hoy, y los años que vivimos son años ajustados por calidad de vida.
Además, hablamos de operaciones que suelen durar más de 25-30 años, no unos pocos años y el temor a una nueva operación también debe minimizarse pues en la mayoría de los casos hay técnicas de reconstrucción para tener una gran calidad de vida con la nueva prótesis, cuando se desgaste la primera, pasados muchos, muchos años.
Las prótesis de cadera se deben poner como cirugía urgente en pacientes que han sufrido una caída y una fractura del fémur. No es lo mismo, por lo tanto, realizar una cirugía de prótesis de cadera de manera electiva, en un paciente joven, con artrosis o displasia y deterioro de su calidad de vida que en un paciente que ha sufrido una fractura y la operación es una urgencia imprescindible para poder seguir caminando. Estas fracturas suelen ocurrir en un grupo de edad mayor donde la valoración es diferente pues es obligatoria la operación para poder caminar, sentarse o realizar las actividades básicas de la vida diaria.