

La mal llamada vista cansada es un proceso degenerativo que afecta a toda la raza humana entre los 40 y 60 años. Durante esta época, el cristalino, que es una lente intraocular biconvexa que está suspendida en un músculo circular en la parte anterior del ojo, pierde la facilidad de enfoque (de 0 a 3 dioptrías, aproximadamente ½ dioptría cada 2 años).
Para que nos entendamos, cuando el músculo circular que suspende el cristalino se contrae, la lente biconvexa (cristalino) aumenta su tamaño anteroposterior y nos permite enfocar los objetos en visión cercana.
Este proceso empieza a manifestarse a partir de los 40 años debido a que el cristalino pierde flexibilidad por envejecimiento, y acaba a los 60 años, aumentando hasta las 3 dioptrías para poder enfocar los objetos de cerca.
Aquella persona que es miope compensará su defecto visual lejano en 3 dioptrías a los 60 años. Por otro lado, el que es hipermétrope, en vez de compensar sumará esas 3 dioptrías de presbicia al llegar a los 60 años. Finalmente, aquel que no tiene ningún defecto en visión lejana solo dependerá de esas 3 dioptrías para enfocar de cerca.
Por lo tanto, el 100% de la población precisa corrección óptica por encima de los 40 años para poder enfocar perfectamente. Esto no quiere decir que todo el mundo esté obligado a usar corrección óptica, dependerá de las necesidades y del trabajo de cada uno. Debe valorarse cada caso individualmente por un especialista oftalmólogo.
Esto es un proceso natural sin terapia alguna sustitutoria. Solamente es posible suplirlo con corrección óptica, tanto de gafas como de lentillas. Actualmente, gracias a los avances quirúrgicos es posible suplir el uso de gafas correctoras de la vista.
La intervención quirúrgica para la vista cansada tiene el objetivo de corregir la visión de forma definitiva sin necesidad de utilizar gafas o lentillas correctoras. Así, existes dos opciones quirúrgicas principales:
Soy más partidario de sustituir el cristalino en los adultos jóvenes de más de 50-60 años por lentes intraoculares difractivas trifocales. Sobre estas edades el cristalino empieza a manifestar fenómenos de facoesclerosis, lo que se conoce como cataratas, y como los resultados quirúrgicos son muy buenos, se puede plantear.
De todas maneras, cada individuo es distinto y por lo tanto único, y hay que valorarlo todo, y nunca dejar de tener en cuenta que cualquier cirugía tiene un riesgo, incluso en manos del mejor cirujano.